Para garantizar la afluencia a las urnas se decidió que la cita en cuestión no fuera en fin de semana, sino un miércoles, y permitiendo que se pudiera acudir a ejercer el derecho al voto en horas de trabajo. 41 años habían desacostumbrado del ejercicio democrático por excelencia. Y entre los datos, el de la participación. Un 78% del censo acudió a elegir a sus representantes en el Parlamento año y medio después de la muerte del anterior jefe del Estado, Francisco Franco, y tras una serie de sobresaltos como la matanza de los abogados de Atocha.