De los 40 minutos que duró ayer la intervención del presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, ante el Comité Federal de su partido, sólo cuatro dedicó el jefe del Ejecutivo a hablar de la ruptura de la tregua por parte de ETA. Durante esa primera parte de su discurso, Zapatero lanzó una contundente advertencia: "Nunca aceptaré paz por política. Ante la amenaza del terror, seré implacable". Además, el presidente del Gobierno dejó caer un mensaje para el PP, al asegurar que para "lograr el entendimiento de todos" no pondrá "condiciones", ni exigirá "rectificaciones".

Esos cuatro primeros minutos de su discurso se caracterizaron por el tono duro que adoptó a la hora de valorar la ruptura de tregua por parte de ETA, la "única responsable" de que el proceso se desmoronase tras el atentado de la T4 y que ahora ha optado por comunicar "formalmente" su decisión. "ETA nunca se impondrá a los españoles ni a la sociedad vasca", afirmó Zapatero, que aseguró que "lucharemos contra ellos para defender la seguridad de todos, la convivencia entre todos y la libertad de todos".

"No tiene otra salida"

Del mismo modo, dejó claro que una vez que la banda ha tomado la decisión de romper la tregua "volverá a encontrar lo que siempre ha tenido frente a ella: la determinación de la sociedad española para defender sus derechos, valores e instituciones, la acción del Gobierno para combatir el terrorismo con todos los instrumentos del Estado de Derecho, la eficacia y el trabajo sacrificado de las Fuerzas y de Seguridad del Estado, la acción perseverante de la Justicia, la cooperación internacional, operativa y política, y la solidaridad de los españoles con las víctimas".

Zapatero defendió también el trabajo que ha realizado el Ejecutivo a lo largo de los 14 meses que ha durado la tregua y lanzó una advertencia a ETA. "Reivindico el trabajo por la convivencia en paz, reivindico la política para la paz, pero nunca aceptaré paz por política. La política sólo cabe en paz, sin violencia, sin terror, sin la amenaza del terror. Ante la amenaza del terror, seré implacable", sentenció el presidente, tras recordar a ETA "la constatación inapelable" de que "tendrá que doblegarse ante la democracia".

"No tiene otra salida" y no tendrá "otro final", consideró, al tiempo que denunció que la apuesta de ETA por la violencia "es más irracional que nunca", su "delirio, más destructivo", más "estéril el dolor que puede causar, más inútil por prolongar su existencia y más temerario retornar a sus periodos más negros". Según Zapatero, esto es así porque "los violentos están más aislados que nunca en Euskadi y en el mundo". "Ganaremos el desafío que nos plantean y lo ganaremos todos juntos", proclamó, reiterando su "obligación" de intentar lograr el fin de la violencia.

Además, argumentó que la amenaza de ETA afecta a todos y por ello requiere una respuesta unitaria, por lo que garantizó que no mirará "hacia atrás" porque tiene claro que la amenaza terrorista está "delante". "Si los demócratas no estamos dispuestos a pagar un precio por el fin de la violencia , no paguemos el precio de la desunión entre nosotros", reclamó, antes de asegurar que no pondrá "condiciones" ni exigirá "rectificaciones" porque así es como "se construye el consenso y se demuestra la voluntad de entendimiento".