Se trata de Alaitz Areitio, Aitor Lorente e Igor Igartua, que son los primeros supuestos etarras arrestados en Francia desde que la banda anunciara el pasado martes el fin del alto el fuego que había declarado en marzo de 2006.

Los tres han sido trasladados desde la localidad vasco-francesa Bayona a París, para comparecer el próximo lunes ante un juez antiterrorista, con vistas a su procesamiento por diversos cargos.

En los casos de terrorismo, los arrestados pueden permanecer 96 horas en manos de la Policía hasta pasar a disposición judicial.

Los tres fueron detenidos el jueves en el apartamento que ocupaban desde el pasado 13 de mayo en la localidad de Bagnères de Bigorre, al sur de Tarbes, y donde presumiblemente estaban a la espera de instrucciones de la banda.

En la vivienda, la Policía encontró un revólver, varios juegos de documentación falsa, útiles para robar coches y fabricar falsas matrículas, así como unos 9.000 euros en efectivo, pero no había explosivos, ni listas de objetivos potenciales, ni planes de atentados en España, señalaron las fuentes.

A comienzos de mayo, la Policía detectó la presencia de Areitio e Igartua en la zona de Bagneres de Bigorre.

La Justicia francesa sospecha que la mujer estuvo implicada en un tiroteo con gendarmes cerca de Tarbes en octubre de 2004. Igartua, por su parte, fue condenado en rebeldía a un año de prisión por el Tribunal Correccional de París en julio de 2006.

La vigilancia policial de los tres presuntos etarras en Bagnères de Bigorre no permitió identificar a eventuales contactos y, ante el riesgo de que cruzaran la frontera, se decidió detenerlos el jueves, a las seis de la mañana, cuando dormían en el apartamento.

La operación fue efectuada por la Subdirección Antiterrorista (SDAT), apoyada por la policía judicial de Bayona, y en colaboración con las fuerzas de seguridad españolas.