El líder de Batasuna Arnaldo Otegi ingresó ayer en la prisión donostiarra de Martutene después de que el Tribunal Supremo confirmara la pena de 15 meses de cárcel que le impuso la Audiencia Nacional por enaltecimiento del terrorismo en un homenaje al fallecido etarra ´Argala´. Otegi tiene otras cuatro causas pendientes ante los tribunales y otra condena firme de un año por injurias al Rey.

Tras dos jornadas de deliberaciones, el Supremo tomó, por unanimidad, la decisión de confirmar la pena de 15 meses de prisión y 7 años y 3 meses de inhabilitación absoluta que impuso la Audiencia a Otegi por enaltecimiento del terrorismo. Un delito que el dirigente de la formación ilegalizada cometió durante el homenaje que se rindió al etarra José Manuel Beñarán, alias ´Argala´, en 2003 con motivo del 25 aniversario de su fallecimiento. De acuerdo con el criterio de la Fiscalía, el Supremo señala que con su participación en el homenaje, hizo "una llamada a apoyar y dar por válida la actividad de la organización terrorista y a considerar natural que los terroristas anden por ahí intentando imponer su criterio, presionando a la sociedad con sus amenazas soterradas". Además, el Supremo rechazó el recurso de casación por quebrantamiento de forma e infracción de ley y de precepto constitucional que presentó la abogada de Otegi, Gone Goirizelaia.

Sin derecho a redención

El fallo del Supremo fue entregado a los pocos minutos al presidente de la Sección Tercera de lo Penal de la Audiencia Nacional, Alfonso Guevara, que de inmediato dictó una providencia de ejecución de la sentencia, en cumplimiento de la cual Otegi fue detenido justo antes de que celebrara una rueda de prensa. El líder de Batasuna fue conducido a la prisión de Martutene, al ser la más próxima a su domicilio, aunque la Dirección General de Instituciones Penitenciarias podría cambiarle de centro penitenciario cuando le asigne uno de forma oficial. El dirigente de Batasuna cumplirá íntegramente los 15 meses de cárcel confirmados por el Supremo ya que la condena se le ha impuesto por un delito de enaltecimiento del terrorismo previsto en el artículo 578 del Código Penal de 1995, que a diferencia del de 1973 no admite redenciones.

A pesar de su reciente absolución por el homenaje a la etarra Olaia Castresana, Otegi tiene muchas cuentas pendientes con la Justicia. Concretamente otras cuatro causas abiertas en la Audiencia Nacional: dos por enaltecimiento del terrorismo, otra por la denominada propuesta de Anoeta y la abierta por Baltasar Garzón contra Batasuna.