El portavoz de Batasuna Arnaldo Otegi, que ayer ingresó en la prisión donostiarra de Martutene para cumplir una pena de quince meses de prisión por enaltecimiento del terrorismo, puede solicitar al Tribunal Constitucional la suspensión de la condena, pero primero debería admitirse a trámite su recurso de amparo. Según la nueva redacción de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional (LOTC), Otegi tiene un plazo de 30 días para recurrir la sentencia del Tribunal Supremo que confirmó una anterior de la Audiencia Nacional en la que se condenaba al portavoz de Batasuna por su intervención en un homenaje al dirigente etarra José Miguel Beñaran, ´Argala´, en 2003.

El artículo 56 de la LOTC establece que "la interposición del recurso de amparo no suspenderá los efectos del acto o sentencia impugnados, pero añade que cuando la ejecución de éstos "pudiera hacer perder al amparo su finalidad, la sala o sección (...), de oficio o a instancia del recurrente, podrá disponer la suspensión, total o parcial, de sus efectos".

Urgencia excepcional

La ley advierte, no obstante, de que esa suspensión podrá acordarse siempre y cuando "no ocasione perturbación grave a un interés constitucionalmente protegido, ni a los derechos fundamentales o libertades de otra persona". En casos "de urgencia excepcional", la suspensión puede dictarse en el mismo momento en el que se admite a trámite el recurso, pero esta posibilidad se refiere a extradiciones -para impedir que el afectado sea entregado a otro país- o adopciones, no a condenas como la de Otegi. Éste deberá presentar un recurso de amparo al Constitucional y, si el Alto Tribunal lo admite a trámite -el año pasado no admitió el que interpuso contra la sentencia que le condenó a un año de prisión por injurias al Rey- pedirá su opinión a las partes y a la Fiscalía.