El Gobierno no da por fracasada e inútil la reunión que el lunes mantendrán en La Moncloa el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder de la oposición Mariano Rajoy. Y no lo hace, apuntó la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, pese a las "imposiciones" con las que Rajoy llega al encuentro como la exigencia de que el Gobierno pida al Tribunal Supremo que impida que los concejales electos de ANV tomen posesión de sus actas. En este sentido De la Vega recordó que según el Supremo y el Constitucional es una formación legal y por tanto "hay que respetarlo".

Pero desde el PP siguen pidiendo que se actúe contra ANV antes de que sea tarde, ya que, según afirmó su secretario general, Angel Acebes, impedir que la formación abertzale llegue a los ayuntamientos es "básico para la democracia" y no una condición.

A pesar de que ayer Zapatero, puso en duda la voluntad del PP de lograr un consenso en materia antiterrorista y, por tanto dejó entrever que no alberga muchas esperanzas de cara al encuentro que el lunes mantendrá con Rajoy, el Gobierno asegura que no da la reunión por "fracasada". En este sentido De la Vega, en su comparecencia ante los medios tras la reunión del Consejo de Ministros, señaló que "en el momento en que se produce una reunión para hablar en sí es ya una buena noticia" y que aseguró que dan "margen" al encuentro con el líder de la oposición. "Es como decir que damos por fracasada la reunión porque Rajoy imponga condiciones cuando sabe que la política antiterrorista la elige el Gobierno no a la oposición", apuntó.