Los colegios de Cataluña podrán impartir el próximo curso materias en castellano o utilizar esta lengua en actividades de libre disposición en el marco de un proyecto lingüístico propio que elaborarán con autonomía y sin estar obligados a introducir una tercera hora semanal de castellano.

Esta libertad de elección es uno de los ejes del decreto de Primaria acordado por el gobierno catalán y que es fruto de seis meses de complicadas negociaciones debido a las diferencias entre PSC y ERC sobre la manera de aplicar el Real Decreto del Gobierno español sobre mínimos en Primaria, que fija una tercera hora de lengua castellana a la semana, por las dos que se imparten ahora en Cataluña.

El vicepresidente del gobierno catalán y presidente de ERC, Josep Lluís Carod-Rovira, y el conseller de Educación y dirigente del PSC, Ernest Maragall, explicaron en conferencia de prensa el contenido de este decreto, que, según subrayaron, "respeta la legalidad vigente" y parte del nuevo Estatut, que da más competencias a la Generalitat en educación.

Carod-Rovira, que elogió de manera efusiva el trabajo de Ernest Maragall y su esfuerzo por consensuar la norma hasta el punto de bautizarla como ´decreto Maragall´, afirmó que de este decreto se desprende que "no habrá tercera hora de castellano".

"Como nuestro modelo educativo ha funcionado bien, no está justificado que se incremente las horas de castellano", apuntó, tras insistir en que si alguna lengua merece una protección especial es el catalán. En esta línea, y ante la insistencia de los periodistas sobre si las escuelas acabarán o no impartiendo más horas en o de castellano, el vicepresidente señaló categóricamente que "no hay obligatoriedad" de ello.

En la práctica, cada centro elaborará un proyecto lingüístico que establecerá el uso de los idiomas en clase (también del inglés) y que concretará si opta por dar parcialmente alguna asignatura en castellano, o si este idioma se utiliza en las actividades que se desarrollan durante las horas de libre disposición. Los proyectos lingüísticos deberán ser diseñados siguiendo unas pautas que el Departamento de Educación se encargará de hacer llegar a las escuelas, y tendrán que contar con la autorización final de la conselleria.