El joyero, A.S.A., recibió dos puñaladas que acabaron con su vida en un camino rural de El Casar, donde fue hallado por agentes de la Guardia Civil. Según los primeros indicios, los atacantes fueron dos individuos.

El joyero talaverano, casado y con hijos, era propietario de la joyería Anros, ubicada en el número 10 de la calle Ángel del Alcázar de Talavera de la Reina, y desde hace años recorría la comarca vendiendo joyas y diversos artículos.

El asesinato se produjo cuando el joyero volvía de visitar a una clienta que regenta un chiringuito cerca del río Alberche en El Casar de Escalona, uno de los clientes que tenía en la localidad.

La zona en la que se le encontró, conocida como "La cañada", está a tres kilómetros del pueblo y a la salida de las urbanizaciones.

Un vecino relató a Efe que la Policía había visionado las cámaras de seguridad de una gasolinera en busca de alguna pista que pudiera dar con el paradero de los asesinos.