El presidente del PNV, Josu Jon Imaz, afirmó ayer en Bilbao que su formación "no va a aceptar nunca la imposición totalitaria de una ETA que pretende imponer sus objetivos políticos a través de la violencia y la amenaza", y que seguirá firme en defensa de la libertad y hasta la derrota "del fascismo".

Imaz leyó una declaración de su dirección en la que manifestó su voluntad de no renunciar ni al diálogo ni a "alcanzar la paz", pero con "los pies en el suelo" y con "voluntad decidida pero sin voluntarismos". Proclamó la intención del PNV de impulsar "el diálogo político entre las fuerzas políticas que apostamos por la palabra y la democracia". Calificó a ETA de "organización terrorista que, en nombre de una supuesta representación popular que nadie le ha conferido, pretende conseguir fines políticos mediante la práctica de la violencia", y aseguró que el PNV "siempre alzará su voz ante los que matan y asesinan para imponerse al conjunto de la sociedad, y ante los que callan de manera sumisa".