"El día en que este asesino muera, las campanas de las gentes de bien no van a doblar, sino a repicar". Con esta lapidaria frase se refirió ayer el ex ministro de Defensa José Bono al preso etarra Iñaki de Juana Chaos, al que no dudo en calificar de "excremento de la especie humana" y del que dijo que aunque haya cumplido ya su condena por 25 asesinatos, ahora lo hacía por otra "y no merece indulgencia ninguna" con lo que debe "cumplir hasta el último día y debe estar en la cárcel".