Del "largo, duro y difícil" del proceso a la "firmeza, unidad e inteligencia" de la lucha antiterrorista. Estas son las tres premisas que ayer lanzó el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ante la nueva "amenaza" y "desafío" que supone la ruptura del alto el fuego de ETA. Una tarea para la que reclamó al PP -al que horas antes reprochó en el Senado que, por primera vez, tras el fin de una tregua de ETA se critica "más al Gobierno que a otras cosas"- que "arrime el hombro".

Además, Zapatero se refirió también al preso etarra Iñaki De Juana Chaos, respecto del que apuntó que el Gobierno toma las decisiones "más oportunas en cada momento" pero siempre de acuerdo con la Ley, y a ANV a la que advirtió que si no respeta la Ley se actuará "con todas las consecuencias".

Después de 439 días de tregua etarra, la primera jornada del presidente del Gobierno tras la ruptura de ese alto el fuego permanente comenzó en el Senado. Allí, aunque no estaba previsto, el portavoz del PP en la Cámara Alta, Pío García Escudero, aprovechó su pregunta -que en principio versaba sobre la actuación de la Oficina Económica del Gobierno- para pedirle "hechos que confirmen sus palabras de ayer" y exigirle que rectifique su política antiterrorista. "El enemigo de su Gobierno es ETA no el PP".

"Más ayuda o menos"

En su respuesta, Zapatero lamentó que "es la primera vez que ante un ruptura de alto el fuego un partido político sale criticando más al Gobierno que a otra cosa". En todo caso, apuntó que no es eso lo que más le preocupa y aseguró que la "misma firmeza y determinación" que ha tenido para buscar la paz la va a tener ahora para "combatir las amenazas y la violencia" de ETA y que lo hará con los "mismos principios", el "Estado de Derecho, la Constitución y la Ley". "Así lo he hecho desde el primer día y así lo voy a hacer tras el anuncio de ETA, con más ayuda o con menos", sentenció.

Unas horas después, Zapatero apareció junto al secretario general de la ONU, Ban Ki Moon en en una rueda de prensa conjunta tras reunirse en La Moncloa. En ella, ETA volvió a ser protagonista y el presidente del Gobierno quiso dejar claro que hay tres principios -"firmeza, unidad e inteligencia"- que estarán presentes siempre en la política antiterrorista, y puntualizó que España "los conoce bien porque lleva sufriendo esta lacra desde hace 40 años y durante 30 años de democracia".

"Firmeza ante cualquier amenaza, unidad de las fuerzas políticas, que es lo que quieren los ciudadanos, e inteligencia para ganar cada vez más voluntades en favor de la paz en Euskadi", afirmó Zapatero que también fue interrogado por ANV. Sobre el futuro de la formación abertzale fue muy claro: "si se respeta la ley no se actuará, pero si se incumple se actuara con todas sus consecuencias".

En cuanto a la posibilidad del retomar el Pacto contra el Terrorismo, Zapatero apuntó que lo importante es que exista "voluntad política" por parte del PP. Recordó que siendo líder de la oposición fue él el que propuso al Gobierno de Aznar el pacto, que consiste en "apoyar al Gobierno", y recodó que entonces antepuso "los intereses de mi país, mis convicciones y mi capacidad, esfuerzo y generosidad" a los intereses partidistas.

Por su parte, Ki Moon instó a ETA a que "mantenga el alto el fuego" porque "con violencia no puede haber diálogo". "Necesitamos resolver todas las cuestiones pendientes (...) a través de medios pacíficos", subrayó.