El secretario general de la ONU, el surcoreano Ban Ki-moon, anunció ayer que ha invitado a España a participar en la primera reunión que Marruecos y el Frente Polisario mantendrán sobre el futuro del Sahara Occidental los próximos días 18 y 19 cerca de Nueva York.

Ban Ki-moon hizo este anuncio en la rueda de prensa que ofreció junto al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en el Palacio de la Moncloa tras la reunión en la que repasaron otros asuntos de actualidad como Afganistán, Oriente Medio, la Alianza de Civilizaciones o la estrategia contra el cambio climático.

Según explicó Ban, en la primera reunión sobre el Sahara tomarán parte Marruecos y el Frente Polisario, y están invitados a hacerlo los países vecinos (Argelia y Mauritania) y los integrantes del llamado Grupo de Amigos, del que forman parte España, EEUU, Francia, el Reino Unido y Rusia.

Fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores informaron de que España estará representada, previsiblemente, por el director general de Política Exterior para el Mediterráneo, África y Oriente Medio, Álvaro Iranzo.

En opinión de Ban el diálogo directo y sin condiciones previsto por la resolución aprobada el pasado 30 de abril es "un buen comienzo y un buen punto de partida" para resolver el conflicto.

El máximo responsable de la ONU eludió enjuiciar si el inicio del proceso supone dejar de lado la propuesta de autonomía marroquí o la posibilidad de celebrar un referéndum para reconocer el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui.

"No me encuentro en posición de poder predecir el resultado de las negociaciones", dijo Ban.

Zapatero coincidió con Ban y expresó la disposición de España a ayudar para lograr una solución pacífica y duradera, ya que "si no se intenta nuevamente no habrá salida".

El cambio climático y la aplicación de medidas inmediatas para frenarlo fueron otras de las cuestiones abordadas en la reunión.

"Tenemos el dictamen de la ciencia y ahora hace falta la acción de la política y de los Gobiernos", afirmó Zapatero.

Afganistán, Kosovo, Darfur y Oriente Próximo también fueron objeto de análisis, al igual que Irak.

Respecto a este último asunto, el secretario general de la ONU calificó la situación de "muy volátil y preocupante" y animó a la comunidad internacional a incrementar su ayuda.

Zapatero reafirmó el compromiso "firme, leal y valiente" de España con la ONU, con la que dijo sentirse plenamente identificada con sus objetivos y métodos.