CiU y PPC alcanzaron ayer un acuerdo para gobernar la Diputación de Tarragona, institución que continuará presidida por Convergencia, mientras que los populares y UDC ocuparán respectivamente las dos vicepresidencias.

CiU y PPC han ratificado el acuerdo a través de un comunicado conjunto tras una semana de intensas negociaciones, sólo pendiente de que el pacto sea finalmente ratificado con una ´foto´ por los líderes de CiU, Artur Mas, y del PPC, Josep Piqué.

Los populares habrían puesto esta última condición, según fuentes de la federación nacionalista consultadas, que han señalado que el encuentro entre ambos dirigentes se celebrará en los próximos días.

El pacto de la Diputación de Tarragona ha sido fruto de una reunión que ayer mantuvieron el vicesecretario general de acción municipal de CDC, Lluís Corominas, el secretario de organización de UDC, Antoni Castellà, y el secretario general del PPC, Rafael Luna.

En la reunión también estuvieron presentes los responsables de CiU en el Camp de Tarragona, Joaquim Nin y Albert Vallvé, y el presidente provincial del PPC en Tarragona, Miquel Àngel López Mallol.

Por su parte, el secretario general de ERC, Joan Puigcercós, ha anunciado que su partido ha alcanzado un acuerdo con el PSC para gobernar juntos en la Diputación de Girona, la cual será presidida por un dirigente de Esquerra, que rompe así su pacto con CiU de la anterior legislatura.

De esta forma, tras la pérdida de las diputaciones de Girona y Lleida, CiU sólo podrá retener una de las cuatro diputaciones catalanas, de la mano del PPC.

Esquerra ha optado por pactar con el PSC las diputaciones de Lleida y Girona a cambio de que los republicanos ostenten la presidencia de estas dos instituciones pese a ser la tercera fuerza en la provincia, por detrás de CiU y PSC.

Por otra parte, el socialista Jordi Hereu gobernará en minoría en el Ayuntamiento de Barcelona, con el apoyo de ICV-EUiA, después de que ERC diera ayer, martes, por cerrada definitivamente la negociación para renovar el tripartito municipal por su disconformidad ante el actual "modelo de ciudad".