El secretario general del Partido Socialista de Madrid (PSM-PSOE), Rafael Simancas, anunció ayer su dimisión, que según aclaró, responde a una "decisión personal" y argumentó que Madrid "necesita un PSM renovado y en plena forma" en tanto que los socialistas tienen que emprender "cambios inaplazables".

En una multitudinaria rueda de prensa celebrada en la sede del PSM, el que fue cabeza de lista a la Presidencia de la Comunidad de Madrid en las elecciones del pasado 27 de mayo explicó que ayer por la mañana comunicó su dimisión al secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, de quien recibió palabras de "apoyo y confianza" a su persona.

El líder de los socialistas madrileños seguirá "al servicio del PSOE" como diputado en la Asamblea de Madrid y como senador, mientras que la Ejecutiva Federal nombrará una comisión gestora que será la encargada de dirigir la organización hasta que convoque, "en el plazo que considere oportuno", un congreso extraordinario del PSM.

Simancas recalcó que hay "tiempo de sobra para que la nueva dirección convoque a los órganos correspondientes", ya que la Asamblea de Madrid se constituye el próximo día 12 y los Ayuntamientos el día 16.

Derrota severa

Durante su comparecencia informativa el hasta ahora máximo dirigente de los socialistas madrileños recalcó asimismo que el PSM deberá ahora "acometer cambios profundos en su estructura, en su proyecto, en sus discursos" y "en sus equipos".

Arropado, entre otros, por diputados en el Parlamento regional y por concejales del Ayuntamiento de Madrid -entre ellos el "número tres" de la candidatura, Oscar Iglesias-, Simancas, con gesto serio, inició su intervención recordando la derrota electoral "severa" del pasado 27 de mayo y su intención inicial de presentar esa misma noche su dimisión.

Conversaciones con algunos compañeros le mantuvieron entonces al frente del PSM, con el objetivo de "pilotar" el partido hasta el Congreso de 2008, aunque con el convencimiento anunciado de que no volvería a concurrir a las elecciones de 2011 como candidato a la Comunidad. Una reflexión en "las últimas horas", sin embargo, dio un giro a sus primeras intenciones y le llevó a comunicar su dimisión en la misma mañana de ayer a Rodríguez Zapatero -con quien se reunió por iniciativa propia-, quien, según sus palabras, le manifestó su "respaldo y confianza".

A juicio de Simancas, los cambios en el PSM "son inaplazables" para hacer de ésta una organización "ganadora", porque Madrid, aseveró, necesita un Partido Socialista "renovado", al tiempo que se mostró convencido de que "más pronto que tarde" esta Comunidad será gobernada por los socialistas, momento en que "yo estaré allí".

El hasta ayer secretario general de los socialistas madrileños concluyó su intervención con agradecimientos al PSOE, al PSM, a las comisiones ejecutivas regional y federal, a Rodríguez Zapatero y al secretario de Organización del PSOE, José Blanco, a los militantes socialistas y a los madrileños.

En el turno de preguntas de los periodistas Simancas reiteró cuantas veces le fue cuestionado que su dimisión lo ha sido "en clave personal tras la reflexión de las últimas horas" y pidió que "nadie busque otras interpretaciones".