Los intérpretes italianos que tradujeron en Italia las conversaciones en las que el acusado Rabei Osman El Sayed, ´Mohamed El Egipcio´, se atribuía la autoría intelectual del 11-M, ratificaron ayer su traducción, mientras que los expertos de parte y los de la Policía aseguraron no haber oído una de las afirmaciones que incrimina a este procesado. Esta fue la última prueba que se practicó en el juicio, y en ella depusieron seis intérpretes: los dos italianos, los dos que tradujeron las conversaciones a petición de la defensa de ´El Egipcio´ y dos agentes de la Unidad Central de Información Exterior (UCIE) de la Policía que lo hicieron en noviembre de 2004.