Así lo indica la AVT en sus conclusiones definitivas, en las que destaca "la negligencia de alguno de los controladores" de los confidentes, como la del alférez de la Guardia Civil "Víctor" con respecto al acusado Rafa Zouhier, que, afirma, "dio lugar a que la persona a la que se considera como responsable primero de los atentados (Jamal Ahmidan, "El Chino") no pudiera ser detenida".

La AVT, que sí mantiene que los atentados se perpetraron "dentro de una estrategia terrorista diseñada para alterar el curso de las elecciones" del 14-M de 2004, rechaza además que el explosivo del 11-M fuera Goma 2 ECO, "sin que pueda descartarse el uso del Tytadine", el que habitualmente utiliza la banda terrorista ETA.

Por ello retira la acusación contra varios miembros de la llamada trama asturiana -Sergio Álvarez, Javier González, Iván Granados y Antonio Iván Reis-, y solo la mantiene para José Emilio Suárez Trashorras, los hermanos Antonio y Carmen Toro, Emilio Llano (ex vigilante de Mina Conchita) y Raúl González, "El Dinamita".

La AVT considera además que, "dada la falta de unas conclusiones claras derivadas de la pericia de explosivos, se hace absolutamente necesario continuar dicha pericia hasta la determinación en su mayor medida del explosivo usado".

Anuncia además que, "dada la ambigüedad con la que se han producido determinadas manifestaciones de responsables", ejercitará "las acciones oportunas para depurar aquellas responsabilidades que por dejadez o desidia hubieran conducido al resultado producido en los atentados", sin especificar contra quienes.

Asegura también que la decisión de atentar en España, "no se inicia como consecuencia de la decisión legítima del gobierno" de intervenir en la guerra de Irak, "sino que la misma aparece ideada desde que España, dentro de su lucha contra el terrorismo de cualquier signo", llevó a cabo detenciones "de significados representantes de Al Qaeda" como Imad Eddin Barakat, "Abu Dahdah".

La AVT critica también la actuación del instructor del sumario, el juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo, por "la prolongada situación de secreto de sumario" que, a su juicio, ha impedido a las partes hacer sus aportaciones a la investigación.

"Es evidente que si se hubiera dejado participar a las partes, con un mínimo de actividad y no como meros comparsas, no se habría llegado a la destrucción de los trenes, ni a que en la fase intermedia se haya tenido que realizar periciales que se venían demandando por las partes", lamenta esta acusación.

La AVT acuerda también retirar la acusación a los hermanos Brahim y Mohamed Moussaten, sobrinos del acusado Youssef Belhadj -considerado líder de Al Qaeda en Europa-, y deja de imputar al acusado Rabei Osman El Sayed, "Mohamed El Egipcio", la autoría intelectual del 11-M, aunque le mantiene la acusación como autor material de los atentados.

Para el resto de los acusados mantiene sus peticiones iniciales, siendo las más graves, más de 42.000 años, las que pide para los considerados autores materiales -Jamal Zougam, Basel Ghalyoun y Abdelmajid Bouchar- y para Trashorras.