Este acuerdo, que se formalizará en un declaración conjunta, es una reedición del que ambas formaciones suscribieron después de las elecciones municipales de 2003, aunque la redacción será consecuentemente modificada.

Entonces PSOE e IU suscribieron un acuerdo con el que se comprometían a gobernar en 310 localidades repartidas por toda la geografía nacional.

La lista, cuatro años más tarde, se ha incrementado hasta casi 370 municipios de "toda índole", desde capitales de provincia, como Albacete, Toledo o Córdoba, hasta localidades con escasa densidad demográfica.

Según señalaron las fuentes consultadas, el acuerdo de ambas formaciones afectará tanto a los municipios en los que los socialistas obtuvieron más votos que IU como aquellos, los menos, en los que IU logró más papeletas.

En todos los casos, las mayorías no son suficientes para acceder en solitario al correspondiente gobierno municipal.

La mayoría de estas localidades se localizan en Andalucía, donde alrededor de 120 municipios dependen de la conexión entre PSOE e IU para dirimir el color político del consistorio, pero también hay nutridas representaciones en Extremadura, Castilla-La Mancha o Madrid.

De todo ello hablaron representantes de los dos partidos durante una reunión que mantuvieron el pasado jueves en la sede madrileña del PSOE.

Por la parte socialista asistieron el secretario de Organización, José Blanco; su adjunto, Oscar López; y los secretarios de Política Autonómica y Municipal, Carmen Hermosín y Álvaro Cuesta, respectivamente.

IU estuvo representada por sus responsables de Política Institucional, Félix Taberna; de Política Municipal, Montserrat Muñoz; y de Organización, Manuel Cámara.

El objetivo de la reunión consistió, precisaron las fuentes, en el análisis de la situación que las elecciones del pasado 27 de mayo han creado en los municipios y comunidades autónomas donde un acuerdo PSOE-IU podría resultar fundamental para conformar gobiernos "progresistas".

Las fuentes consultadas especificaron que Navarra y Pamplona, dada la "complejidad" de las posibles composiciones de los futuros gobierno foral y Ayuntamiento, no recibieron un estudio concreto, de modo que tanto PSOE como IU acordaron desvincular del acuerdo que firmen próximamente las situaciones de la comunidad y de la capital.

Sí coincidieron en apostar por "cambios tranquilos", no sólo en Navarra y en Pamplona, sino también en todas las regiones y municipios en los que haya acuerdos de gobierno.

Este se erigirá en uno de los puntos fundamentales de la declaración conjunta.

Otro de sus pilares será el compromiso de extender el acuerdo desde la investidura del alcalde a la totalidad de la legislatura, de manera que los programas políticos que salgan adelante en los municipios con acuerdo de gobierno PSOE-IU tengan un claro cariz "progresista".

Las fuentes de la coalición consideraron que las elecciones han reforzado su presencia municipal en el territorio español, ya que han logrado unos 2.800 concejales, entre los que se incluyen los de la Comunidad Valenciana, Cataluña y Euskadi.

Además de a 370 municipios, los acuerdos entre PSOE e IU afectarán a siete diputaciones provinciales: Almería, Barcelona, Cádiz, Guadalajara, Málaga, Teruel y Granada.