Hasta esta tarde, la Ertzaintza había asegurado que la víctima pidió medidas cautelares de protección en el mes de diciembre pero que el juez se las denegó.

En un comunicado remitido esta tarde, el Departamento de Interior aclaró que la víctima rechazó la ayuda ofrecida por la Ertzaintza y que desechó tanto el teléfono reservado de contacto para estos casos (teléfono Bortxa) que le fue ofrecido, como las propias llamadas realizadas por miembros de la Policía vasca para interesarse por su situación.

Según Interior, la víctima rechazó esta ayuda "alegando que había superado los problemas con su pareja".

En la nota, la Ertzaintza afirma que cuando la mujer presentó denuncia por malos tratos en diciembre y solicitó medidas cautelares de protección, la Policía vasca además de trasladar las diligencias a instancias judiciales, adoptó una serie de medidas iniciales para proteger a la víctima.

"Agentes de la comisaría de Vitoria se reunieron con ella para analizar su situación y en dicho encuentro le mostraron un vídeo especializado con consejos para prevenir y afrontar situaciones de violencia de género", según Interior.

Asimismo, "le ofrecieron la posibilidad de disponer de un teléfono personal (teléfono Bortxa), que habitualmente se da a las personas que sufren situaciones de violencia de este tipo para que puedan mantener un contacto permanente con la Ertzaintza y solicitar auxilio en caso de emergencia", agregó.

Sin embargo, la víctima rechazó el teléfono, "pese a lo cual la Ertzaintza, por propia iniciativa, la llamó periódicamente por teléfono para interesarse por su situación y determinar si existía algún riesgo, obteniendo siempre como respuesta que los problemas con su pareja se habían resuelto y que no deseaba recibir nuevas llamadas", advirtió Interior.