El juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska acordó ayer reabrir la causa, que sobreseyó provisionalmente el pasado mes de marzo, contra el dirigente de Batasuna Arnaldo Otegi por su participación en el homenaje dispensado en septiembre de 2003 al etarra Arkaitz Otazua, fallecido en un enfrentamiento con la Ertzaintza. El magistrado ha tomado esta decisión después de que las partes visionaran un vídeo proporcionado por Antena 3 y grabado en el lugar del homenaje y a pesar de la opinión en contra del fiscal.

Grande-Marlaska considera, en un auto dictado ayer, que el líder de la ilegalizada formación de la izquierda abertzale profiere, durante su intervención en el acto, "continuas loas o exaltaciones" al etarra muerto que "únicamente permiten concluir" y "en un grado de seria probabilidad" que es culpable de un delito de manifestación ilegal y enaltecimiento del terrorismo.

El auto ha sido dictado en contra de la postura del Misterio Fiscal que pidió ayer al magistrado que no reactivara el caso a pesar de la existencia de nuevas pruebas, las imágenes del acto. El magistrado destaca en su auto que durante el visionado de la cinta el fiscal Luis Barroso abandonó el acto en el momento en que se procedía a comenzar la traducción de varios fragmentos de la disertación en que Otegi se refiere al etarra del euskera al castellano.

"A diferencia de lo que argumenta el representante del Ministerio Fiscal, así como la Defensa, del contenido de la filmación se conforma en grado de seria probabilidad un elemento que corrobora con la suficiente potencialidad la comisión de los hechos originariamente objeto de la querella", dice el juez.

En este orden de cosas, Otegi advirtió ayer al resto de fuerzas políticas que la izquierda abertzale no está dispuesta a tolerar que se "usurpe" otros cuatro años los cargos que les corresponden en función de sus cuentas electorales. Unas cuentas que dan a ANV todos los votos nulos, y función de las cuales exige que la formación abertzale ocupe los escaños y ediles que entienden son suyos legítimamente.