El juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska entiende que no existen indicios que permitan imputar un delito de imprudencia en la contratación del Yakolev 42 a los responsables del ministerio de Defensa, que en aquel momento dirigía el ´popular´ Federico Trillo.

Por ello, el magistrado decidió el sobreseimiento de la causa abierta a raíz de la denuncia contra el Ministerio presentada por los familiares de los 62 militares españoles que fallecieron en mayo de 2003, cuando el avión se estrelló en Trabzon (Turquía). Sin embargo, Grande-Marlaska mantiene abierta de momento una pieza separada de este sumario en la que se investigan posibles responsabilidades en la identificación de los cadáveres de los soldados, que se realizaron erróneamente, informaron fuentes jurídicas.

Según Grande-Marlaska, ningún funcionario de Defensa tenía la obligación de verificar si el avión contratado se encontraba en perfecto estado de mantenimiento, aunque "ninguna anomalía en esos términos ha quedado acreditada". Tampoco le correspondía al Gobierno comprobar si la tripulación contaba con las necesarias licencias, que recibían cursos de formación "y menos que se cumplieran los necesarios horarios de descanso", puesto que estas cuestiones eran obligación de la empresa contratista.

"Cuestión distinta sería la de valorar la pertinencia o no de haber establecido mayores elementos de control por parte de las autoridades españolas", unas circunstancias que conllevarían responsabilidades de índole distinta a las penales, como sería una eventual responsabilidad patrimonial del Estado, señala. Así, el juez archiva la causa penal sin perjuicio de que las circunstancias de contratación del avión vía NAMSA (Agencia de Abastecimiento y Mantenimiento de la OTAN) sí pudiese derivar en una responsabilidad patrimonial del Estado.

"Decisión precipitada"

Las familias de los militares muertos en el accidente aéreo del Yak-42 consideran que la decisión de la Audiencia Nacional de archivar la investigación relativa a irregularidades en la contratación del avión es "precipitada" y que "no hay suficiente información para llegar a esa conclusión".

El presidente de la Asociación de Familias de Víctimas del Yak-42, Pacho González, mostró su "extrañeza" por el hecho de que el juez haya llegado a tal conclusión "sin tener elementos de juicio", según sus palabras.