El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, planteará el miércoles ante el pleno del Congreso propuestas concretas para modificar el texto de Estatut aprobado por el Parlament catalán y mantendrá una actitud de apostar por el "diálogo y el sosiego" frente al "tremendismo".

El secretario de Estado de Comunicación, Fernando Moraleda, adelantó ayer algunas de las líneas generales de la intervención de Zapatero en el pleno del Congreso en el que mañana se debatirá la toma en consideración de la propuesta catalana.

En la intervención, que el presidente del Gobierno está escribiendo personalmente, se verá el estilo personal, "se verá -precisó- al Zapatero más genuino", aseguró Moraleda.

El secretario de Estado de Comunicación explicó que Zapatero hará, de forma "directa e integradora, propuestas concretas" fundamentadas en el informe de expertos constitucionalistas realizado a instancias de la formación socialista.

Zapatero se reunió con la comisión de expertos la pasada semana en el Palacio de la Moncloa y de cuyo informe destacará cuatro aspectos esenciales.

El primero de ellos será el relacionado con las leyes orgánicas (sólo pueden ser aprobadas por el Congreso), el segundo será la unidad de mercado (debe conservarse como un precepto constitucional), y, el tercero, la financiación (el Estado no puede hacer dejación de determinados impuestos de titularidad estatal).

A ellos se sumará el relativo a la bilateralidad, ya que el Gobierno considera que debe modificarse la relación entre Generalitat y Estado que propone el texto del Parlament catalán. Moraleda no desveló la posibilidad de que Zapatero plantee en el debate alguna propuesta alternativa al término ´nación´.

"Difícil constitucionalidad"

Insistió en que el presidente del Gobierno se referirá a los artículos de la propuesta de Estatut que presentan una "difícil constitucionalidad", y recordó que hay unanimidad en todas las fuerzas políticas que han demostrado espíritu constructivo en que ese texto debe ser reformado.

Por su parte, Diego López Garrido, secretario general del Grupo Socialista en el Congreso, aseguró que el hecho de que el PP no haya presentado su recurso ante el Tribunal Constitucional contra la tramitación del texto manifiesta la "inconsistencia" de sus argumentos.