CEOE aseguró ayer que el mundo empresarial español contempla "con preocupación" el debate territorial creciente que se está produciendo en España, y advirtió que "de no encauzarse debidamente, puede desembocar en tensiones interregionales, en manifestaciones crecientes de insolidaridad entre autonomías y, llegado el caso, en episodios de discriminación que puedan sufrir empresas y trabajadores o productos y servicios por su localización geográfica".

La Junta Directiva de la CEOE aprobó ayer, por 81 votos a favor y la abstención de uno de sus miembros catalanes, una declaración ante los proyectos de reformas estatutarias presentadas en el Congreso para que sirva "de guía" de actuación para sus miembros "ante los acontecimientos que se avecinan" y evitar "fricciones e incoherencias que puedan desembocar en enfrentamientos territoriales".

En el texto, la CEOE subraya la necesidad de que estas reformas "se atengan íntegramente a la Constitución y no afecten a los objetivos de unidad de mercado ni a la cohesión social interterritorial". Según la patronal, los cambios han de suponer siempre "un mayor fortalecimiento de la unidad de la Nación y una creciente solidaridad entre comunidades" y sólo pueden ser aprobados con el mismo consenso entre grupos políticos que protagonizó la Carta Magna.