El ministro de Defensa, José Bono, expresó ayer su respeto por todos los catalanes que consideren que su comunidad es una nación, al tiempo que reclamó que se conceda ese mismo respeto al "único imperio posible en democracia", el de la Ley, y al hecho de que "constitucionalmente hablando" no hay más que una nación, la española.

En la sesión de control al Gobierno en el Senado, el titular de Defensa aseguró que no se encuentra "maniatado" para expresar sus opiniones en torno al Estatuto catalán y que por expresar su visión nadie le enviará al Fondo Monetario Internacional, en referencia al ex vicepresidente económico Rodrigo Rato.

De su lado, el presidente de la Comisión Constitucional del Congreso, Alfonso Guerra, admitió ayer que el proyecto catalán es una "mezcla" de Constitución y Estatuto, invade competencias democráticas e incluye un sistema de financiación "predemocrático".