Los jefes de Estado y de Gobierno de los países iberoamericanos se comprometieron ayer a facilitar procesos temporales de migración laboral en el que se den los estímulos adecuados de "promoción, capacitación y ahorro para su retorno en mejores condiciones" a sus países de origen, según en el texto surgido del debate sobre migraciones que se ha incluido en la declaración final.

Así, los 22 países de la Comunidad Iberoamericana apoyan el desarrollo de "políticas conjuntas" entre países emisores, receptores y de tránsito que "favorezcan y faciliten también procesos temporales de migración laboral, con estímulos adecuados de promoción, capacitación y ahorro para su retorno en mejores condiciones".

De igual manera, aceptan coordinar políticas para "la canalización y el tratamiento ordenado de los flujos migratorios" y desarrollar un programa de acciones públicas que promuevan el respeto a los Derechos Humanos de los inmigrantes y sus familias, así como su integración y el respeto de los derechos de los países de destino.

De esta linea, los líderes iberoamericanos reunidos en Salamanca acordaron solicitar al secretario general, Enrique Iglesias, que impulse con terceros países los programas de canje de deuda por educación y otras inversiones sociales a los que se ha comprometido España.