El ministro marroquí del Interior, Mustafá Sahel, afirmó que la reciente devolución a Marruecos de 73 inmigrantes irregulares subsaharianos que habían entrado en Melilla no se hizo en aplicación del acuerdo de readmisión firmado con España en 1992, sino que fue "un gesto excepcional y solidario".

Sahel hizo esta afirmación, que fue corroborada después por el ministro delegado de Asuntos Exteriores, Taieb Fassi Fihri, durante un encuentro con la prensa nacional y extranjera celebrado en el domicilio particular de este último para explicar la visión marroquí del problema de la inmigración clandestina subsahariana.

Fassi Fihri afirmó que el rey de España, Juan Carlos I, llamó tres veces al rey de Marruecos, Mohamed VI, para pedirle "ayuda" cuando se produjeron los asaltos masivos a los vallados fronterizos que separan Marruecos de Ceuta y Melilla, las dos ciudades españolas del norte de Africa.