El Rey reiteró ayer en Zaragoza "su servicio a España", en el marco de la Monarquía parlamentaria que ampara la Constitución que, a su vez, se fundamenta en la "indisoluble unidad de la Nación española", tras volver a jurar bandera con sus compañeros de la XIV promoción de la Academia General Militar.

Don Juan Carlos, acompañado de la Reina, cerró en la Academia de la capital aragonesa el ciclo de las bodas de Oro de su ingreso en los ejércitos de Tierra, Mar y Aire, para su formación militar.

En las palabras que pronunció ante el 60 por ciento de los 270 compañeros que ingresaron con él en diciembre de 1955 en la Academia aragonesa, el Rey dijo que la Constitución y la unidad de España aseguran "un amplio marco de convivencia democrática, capaz de articular eficaz y solidariamente nuestra rica pluralidad y diversidad".

Don Juan Carlos recordó que las Academias le reafirmaron en los ideales que le involucró su padre, Don Juan de Borbón, sobre el "amor a España y el servicio a todos los españoles", que él mismo ha transmitido al Príncipe de Asturias.

Aseguró el Rey que su vida castrense le sirvió para conocer que estos estamentos son uno de los pilares básicos de nuestra nación y garantía de "nuestra seguridad y convivencia en libertad".