La comisión del 11-M tuvo ayer un final cinematográfico en el que se abordaron varios géneros y se dejó abierta la puerta a una segunda parte en función de como vaya la taquilla en verano.

"¿Conoce usted al señor Almodóvar?", le preguntó la diputada del PP Alicia Castro al portavoz socialista en el Congreso, Alfredo Pérez Rubalcaba, después de acusarle de que "monta una película, adapta todos los personajes a esa película y pone en marcha toda la producción".

También José Antonio Labordeta supo ver el componente cinéfilo de la comparecencia de Rubalcaba a quien recordó que estaba obligado a decir la verdad antes de espetarle: "Ya que es usted el malo de la película, ¿es verdad que es el "señor X?".

Ya que el diputado de la CHA preguntaba con más chanza que verdadero ánimo investigador, su colega socialista respondió: "en su connotación política, evidentemente no, y en la otra muchísimo menos".

Siguiendo en ese género, también hubo referencias a las transparencias de algunos diputados y, así, Rubalcaba le dijo a Alicia Castro: "es usted muy transparente, como yo" y, cuando ésta le respondió que era transparente como todos los miembros del PP, el compareciente consideró que "los hay más oscuros".

En ese cara a cara se colaron otros actores secundarios como el portavoz del PSOE en la comisión, Alvaro Cuesta, a quien Rubalcaba recomendó que dirigiera la diputada alguna de sus preguntas, mientras que él mismo tenía que dedicarse a contestar a otro diputado del PP, Jaime Ignacio del Burgo, que se metía todo el rato en la acción principal.

Un lapsus de Alicia Castro, al atribuir unas palabras a Cuesta "ante quinientos periodistas extranjeros", hizo que todas las miradas se volvieran hacia el diputado del PSOE buscándole parecidos con las estrellas del celuloide, pero al final se aclaró que quien había sido capaz de generar tal expectación había sido Almodóvar.

Después de informar de que "me acojo al señor presidente" ante una de las preguntas de Castro, Rubalcaba se debió ver en la obligación de pasar al género infantil y afirmó que, cuando hace unos días el PP acusó al PSOE de haber falseado el cargo de uno de los comparecientes, pensó: "jolín, que acusación".

Alicia Castro reconoció "he aprendido mucho en esta comisión" y admitió que, por ejemplo, al inicio de la misma no sabía lo que era un odontograma.

También hubo suspense, como el que se vivió cuando el portavoz socialista se equivocó y dijo que "el ministro Acebes va a venir a continuación".

El que llegó fue el titular de Interior, José Antonio Alonso, cuya comparecencia podría enmarcarse en las películas de juicios, ya que, como juez que es, se dirigió varias veces a Manuel Atencia, del PP, como "señor letrado".

Hoy les tocó el turno a los diputados socialistas de hacer de clá y, así, con José Blanco a la cabeza, llenaron la sala como ayer hicieran los del Partido Popular para arropar al ex ministro de Interior, Ángel Acebes.