El secretario general del Grupo Socialista y miembro de la Ejecutiva Federal del PSOE, Diego López Garrido, calificó ayer tarde de "escandaloso" que el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) adjudicara ocho de los diez puestos en juego en la Magistratura "a miembros del sector conservador alineado con las tesis del PP", partido del que dijo que ha seguido la estrategia de "compensar su pérdida en el Poder legislativo y en el Ejecutivo con una mayor ocupación del Judicial".

López Garrido, en declaraciones en los pasillos del Congreso, advirtió que no cuestionaba la legalidad de los nombramientos sino que denunciaba políticamente que estos se habían llevado a cabo "sin respeto al pluralismo y a los más elementales criterios de competencia, mérito y capacidad".

Trayectoria

Destacó la trayectoria de algunos de los descartados como el juez Garzón, y añadió que, por ejemplo, el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, el mallorquín Guillem Vidal, "ha sido destituido en base a criterios legales que no existen".

"La decisión ha sido de un sectarismo deplorable y demuestra que el ámbito más conservador de la Justicia quiere seguir con ausencia de diálogo, y ya en la legislatura pasada el PP vulneró el Pacto por la Justicia", aseveró el dirigente socialista.

López Garrido añadió que los conservadores critican el nombramiento del Fiscal General del Estado para luego "utilizar el rodillo en los altos nombramientos de la Magistratura", y pidió "la reflexión de todos los grupos parlamentarios ante una situación que es insostenible", concluyó.