Estamos en vísperas de los Cien Días, de los cien días de José Luis Rodríguez Zapatero al frente del Gobierno, de los cien días de Gobierno socialista después de ocho de haber penado en la oposición. Será el próximo lunes 26 cuando se cumplan esos cien días en los que es obligado hacer balance.

Cien días pueden dar para mucho o para poco. En el caso del Gobierno Zapatero han dado para mucho: han sido muchas e importantes los proyectos aprobados, algunos de enorme calado social. Zapatero empezó su mandato ordenando el regreso de las tropas españolas de Irak, eso fue el 18 de abril y desde entonces no ha parado de tomar decisiones, algunas ampliamente aplaudidas otras controvertidas.

Aplaudida fue la decisión de retirar a los soldados españoles de Irak, controvertida su decisión de dar luz verde al matrimonio y a la adopción entre parejas homosexuales. Pero si algo tiene claro Zapatero es que hay promesas que debe de cumplir porque quienes le apoyaron no le perdonarían lo contrario. Dicen algunos ministros que si de algo ha pecado el Gobierno en estos cien días es de haber legislado mucho y además sobre asuntos de calado. Algo de razón tienen, pero esa fiebre legislativa les suele entrar a todos los gobiernos en cuanto toman posesión.

¿Cómo juzgan los españoles al gobierno después de estos cien días? Pues en mi opinión la sociedad española aprueba lo que viene haciendo el Gobierno, y aún le prorroga el estado de gracia . En líneas generales, el Gobierno no ha metido la pata. Esa es la realidad mal que les pese a sus adversarios.

En estos cien días hemos visto a Zapatero bandearse con sus colegas de otros países, ya sea europeos o latinoamericanos, pisar con seguridad la tribuna del Congreso, recibir en Moncloa a casi todos los presidentes autonómicos, a los líderes sindicales y a los de la patronal, y sobre todo lo que se le ha visto es contento, muy contento, encantado de estar donde está.

Sí, se le nota en el gesto que está contento y además sus colaboradores lo dicen. Ojo, no me parece mal. Me parece que ser presidente del Gobierno del Reino de España es un privilegio y que quien sea que ocupa el cargo debe de estar agradecido y satisfecho de haber llegado hasta allí.

Siempre me han fastidiado los políticos que desde el sillón de mando se quejan de lo mucho que le dan a la sociedad y a lo mucho que renuncian por estar en el cargo. De manera que me parece bien que Zapatero este contento y además lo reconozca.

El Gobierno pues está pasando el rubicón de los cien días en los que lógicamente unos ministros han acertado más que otros.José Luís Rodríguez Zapatero cuenta con un equipo muy heterogéneo y bastante irregular, tiene ministros con consistencia política y otros ministros son francamente irrelevantes, de manera que por una causa u otra todos darán que hablar. Por lo pronto han cumplido cien días al frente del Gobierno ¿llegarán todos hasta el final de la legislatura?