El ex ministro del Interior Angel Acebes conoció el sábado 13 de marzo entre las 13.30 y las 14.00 horas que la Policía iba a practicar las primeras detenciones relacionadas con el 11-M esa misma tarde, según confirmó ayer el subdirector general de Operaciones de la Guardia Civil, José Manuel García Varela. A pesar de ello, el por entonces titular de Interior insistió en rueda de prensa a las 14:40 horas que ningún alto mando le había informado que se sospechase del terrorismo islámico e insistía en la pista etarra.

García Varela, que era el jefe de Información y Policía Judicial del instituto armado en la fecha de los atentados, expuso ayer ante la comisión que investiga el 11-M que ese dato se comunicó a Acebes en una reunión mantenida en el Ministerio del Interior.

Poco antes de las tres de la tarde, Acebes compareció en rueda de prensa y dijo que "la prioridad" seguía siendo ETA y que "en ninguna de las reuniones" que había mantenido con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad se le ofreció "ninguna información adicional que sea relevante" ni que "en estos momentos tengan una línea preferente" respecto a Al Qaeda.

Sobre esta comparecencia de Acebes fue interrogado también ayer el ex número dos de la Guardia Civil Vicente Faustino Pellicer, quien eludió pronunciarse sobre la política informativa del Ministerio en los días posteriores a los atentados, aunque reconoció que en general, "oír determinadas noticias nos hace subirnos por las paredes" porque "pueden poner en peligro una operación".

Además, en una velada crítica a la descoordinación entre la Policía -que desde la mañana del jueves daba prioridad a la pista islamista- y la Guardia Civil, Pellicer dijo que lo ideal sería que ese tipo de investigaciones se realizaran de forma conjunta.

Por la mañana, García Varela explicó que la Guardia Civil comenzó a inclinarse por la autoría islamista cuando conoció de la Comisaría General de Información de la Policía que se iban a practicar las primeras detenciones, relacionadas con presuntos terroristas islamistas.

"Elucubraciones"

En la misma línea, otro de los comparecientes de ayer, el ex director general de la Guardia Civil Santiago López Valdivielso, declaró que la pista islamista sólo cobró fuerza en la noche del día 13, cuando se tradujo la cinta de vídeo reivindicativa, ya que "todo lo anterior sólo eran elucubraciones".

Asimismo, Valdivieso añadió que a mediodía del día 11 los mandos de las fuerzas de seguridad estaban "absolutamente convencidos y sin ninguna duda" de que ETA era la autora de la masacre, y agregó que el dato "claro, contundente y definitivo" fue la información de que el explosivo utilizado era Titadyne con cordón detonante.

Por último, el especialista en antropología del Instituto Anatómico Forense José Luis Prieto consideró ayer ante los diputados que con los datos que se manejaban en los días posteriores al 11-M no se podía afirmar categóricamente que entre los cadáveres no había ningún terrorista suicida.

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Zouhier no habló en ninguno de sus contactos de atentados

Agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil contactaron el 12 de marzo, un día después de los atentados de Madrid, con el confidente Rafá Zouhier, pero en esas conversaciones "en ningún momento habló de los atentados", salvo lamentarlos, según desveló ayer el jefe de la unidad, Félix Hernando.

Durante su comparecencia, Hernando, que inició su intervención con una defensa de la actuación "correcta" de la UCO en la investigación de la trama de los explosivos, aseguró que los agentes contactaron el día 12 con el confidente para recabar su colaboración en la identificación de un 'skin' a petición de la Guardia Civil de Cataluña, porque el confidente se movía en ese tipo de ambientes. Entre el día 12 y el 14, agentes de la UCO trabajaron junto a Zohuier, quien no hizo ningún comentario respecto a los atentados, más allá de lamentarlos.

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PSOE y ERC piden a Aznar que devuelva los papeles del CNI, que Botella no ha visto

El secretario general del PSOE en el Congreso, Diego López Garrido, urgió ayer al líder del PP, Mariano Rajoy, y al ex presidente del Gobierno a que den una explicación sobre los documentos del CNI que Aznar dijo tener en su poder, lo que, a su juicio, supone una "apropiación indebida".

Asimismo, la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, ve "razonable" que el CNI pida a Aznar la devolución de informes de los servicios secretos si dispone de ellos "sin tener ningún título habilitante en estos momentos" para su posesión.

En la misma línea, el portavoz de ERC en el Congreso, Joan Puigcercós, exigió ayer a Rajoy, que adopte decisiones por el "mutismo" de Aznar ante el requerimiento del Ejecutivo del PSOE para que devuelva los documentos que pudiera tener.

Por último, la esposa del ex presidente y concejala de Asuntos Sociales del Ayuntamiento de Madrid, Ana Botella, aseveró ayer tarde que el CNI está para informar al jefe del Ejecutivo, y aseguró que no ha visto documentos secretos en su actual residencia. Zaplana aseguró que el asunto es una "ocurrencia" del PSOE para "desviar la atención" y subrayó que la información que recibe un presidente del Gobierno "no se le reclama nunca", ya que no se puede pedir que "borre su mente al acabar sus responsabilidades".