Abderramán Hamed, el español de 29 años preso durante más de dos años en el cuartel naval estadounidense de Guantánamo por su supuesta vinculación con Al Qaeda, define la base como "un lugar terrorífico donde la vida es durísima".

"Sólo el apoyo mutuo que nos dábamos los presos me ayudó a salir de esa situación", señaló Ahmed en Ceuta -la ciudad donde viven sus padres y algunos de sus hermanos- después de regresar el jueves tras ser puesto en libertad condicional por el juez Garzón.

En una entrevista, Hamed Abderrahaman describió el lugar donde pasó 27 meses como "una jaula pequeñísima de metal, donde apenas me podía mover, donde no ves la luz solar, no hay bombillas, ni mantas para protegerte del aire acondicionado que ponían a tope. Te morías de frío".

En la Base de Guantánamo "llegas a perder la noción del tiempo, dudas de dónde estás, como un náufrago en el mar", por ello "me cuesta mucho trabajo pensar que estoy en Ceuta en estos momentos".

Preguntado sobre si en la base hay menores de edad, dijo que en algún momento ha oído que en Guantánamo hay padres e hijos, "y de hecho me dijeron que un compañero nuestro tenía allí a su hijo".

Tras describir la situación en las que se encuentran los presos allí, Abderrahaman aseguró que no descarta emprender algún tipo de acción contra el gobierno de EEUU. "Si tengo derecho a hacerlo legalmente, lo vamos a hacer".

Afirma "no comprender el terrorismo islámico ni a Al-Qaeda y qué pretenden este tipo de organizaciones; hay mucha gente buena, pero los malos son los que hacen más ruido".

Abderrahaman Hamed relató además que salió de Ceuta hace tres años para viajar a Afganistán por su deseo de "conocer más al Gobierno talibán".

"Sabía muchas cosas sobre ellos, dijo, pero luego me di cuenta de que no era todo bondad, era todo diferente, y la gente no los quería", aunque "por lo que tengo entendido, la situación no ha mejorado mucho".

Hamed dijo que con los talibán "había más seguridad y no tantos atracos, secuestros o bandas criminales como los que está habiendo ahora, donde te matan por un puñado de dinero", y dijo "dudar mucho" cuando se le pregunta por la posibilidad de regresar a Afganistán.

En Afganistán fue detenido por las tropas estadounidenses y trasladado posteriormente a la base naval de EEUU en territorio cubano.

En febrero de este año las autoridades de EEUU decidieron la entrega del preso a España, donde ha permanecido en diversas prisiones, hasta que el martes el juez Garzón decretó su libertad condicional.

El 11-S le sorprendió "en Kandahar (Afganistán). "Me enteré por una radio local que hablaba en principio de un accidente de avión, pero luego nos enteramos de que no habían sido uno, sino dos, y se empezaba a hablar de terrorismo". Los atentados del 11-M, "me llenaron de dolor, porque sigo sin comprender como la gente puede hacer estas cosas". Por último, definió como "muy emocionante" el reencuentro con sus familiares.