El jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, defendió ayer una solución de la ONU para el Sáhara que cuente con el acuerdo de todas las partes y adelantó que el Plan Baker tiene "cosas positivas", aunque no hay que estar "sometido" a él ni tampoco descartarlo.

Rodríguez Zapatero hizo estas consideraciones en la conferencia de prensa que ofreció en Argel al término de su visita oficial a esta capital, en la que estuvo acompañado por los ministros Miguel Angel Moratinos y José Montilla, y durante la cual se entrevistó con el presidente argelino, Abdelaziz Buteflika.

La cuestión del Sáhara ocupó gran parte de esa reunión, en la que Zapatero explicó la posición española basada en considerar que es la ONU la que debe liderar el proceso de acuerdo.

"El Gobierno de España, al igual que otros, está dispuesto a contribuir a esa solución, que ha de respetar el papel predominante, principal y decisivo de la ONU y que, para que la solución sea viable, factible y eficaz, ha de contar con el acuerdo de todas las partes", insistió.

Además, subrayó que su Ejecutivo "no va a regatear esfuerzos" para superar un conflicto que ha causado "tantas decepciones" y confió en que la solución llegue "en el más breve plazo posible"

Rodríguez Zapatero precisó que nadie debe condicionar la solución final porque eso supondría condicionar también el proceso y reiteró su convencimiento de que "si la ONU se pone a la tarea y hay una actitud constructiva por parte de la mayoría de países con algún interés directo o indirecto en el territorio, la solución puede llegar".

"El camino exige mucho diálogo, calma, prudencia en las manifestaciones y firme voluntad de encontrar una respuesta satisfactoria para todas las partes", añadió Zapatero, quien al pedirle que identificara a esas partes, no citó a Estados Unidos y enumeró al pueblo saharaui, Marruecos, España, Francia "y, por supuesto y en la medida que esté dispuesta, Argelia".

Para Zapatero, "más que de socios, se trata de un conjunto de actores y países, empezando por los saharauis, que pueden alumbrar un resultado favorable después de tantos años de oscuridad".

El presidente del Gobierno expresó también su apoyo a varios proyectos de inversión de empresas españolas en Argelia, entre ellos el gasoducto que unirá la ciudad argelina de Orán con la costa andaluza de Almeria.