La sesión a puerta cerrada de la comisión de investigación sobre los atentados del 11-M, en la que se han analizado documentos clasificados, ha abierto numerosos interrogantes. Algunos grupos minoritarios creen que lo que han visto puede suponer que la pista del terrorismo islámico se siguió desde el primer momento, en contra de lo que defendió el Gobierno del PP. Así, un informe del Centro Nacional de Inteligencia asegura que los detonadores hallados en la furgoneta que utilizaron los terroristas en Alcalá de Henares estaban a la vista y no ocultos. Asimismo, se habla de una grabación con salmos coránicos "muy belicistas". Un segundo informe plantea más preguntas, puesto que está fechado el día 15 de marzo y considera el 11-M como un "atentado suicida".

En una reunión de cinco horas, los diputados que trabajan en la comisión de investigación sobre el 11-M han estudiado 22 documentos clasificados del Centro Nacional de Inteligencia. Los diputados no pudieron hacer fotocopias de los mismos, pero sí tomar las notas que consideraron oportunas.

Nuevas líneas

Y aunque el contenido de los documentos es secreto, algunos de ellos revelaron parte del mismo y las impresiones que habían sacado al leerlos, que según los grupos minoritarios abren la puerta a nuevas líneas en esta comisión.

Joan Puig, portavoz de ERC, aseguró que la sesión secreta abre la posibilidad de que la pista del terrorismo islámico estuviera sobre la mesa desde la misma mañana de los atentados, y no, como apuntaban los mandos policiales que comparecieron en anteriores sesiones, desde la noche del 11 al 12, cuando se descubrió la mochila bomba que no estalló.

El portavoz del PNV, Emilio Olabarria, incidió en la furgoneta de Alcalá de Henares. Documentos del Centro Nacional de Inteligencia aseguran que los detonadores hallados estaban a la vista. Este punto supuso la primera polémica de la comisión, ya que el portero de finca que alertó de la furgoneta, Luis Garrudo, dijo que agentes de la Policía ya dijeron en la mañana del día 11 que habían visto estos detonadores, cuando los mandos policiales que declararon a continuación negaron esta versión.

De ser cierta la versión de Garrudo, se explicaría por qué la Policía no abrió las puertas laterales del vehículo para inspeccionarlo, sino que forzó la trasera. "Es una información novedosa que cambia el curso de los acontecimientos", dijo Olabarria, que adelantó que el PNV planteará preguntas "de corte muy diferente" para averiguar por qué "no hay concordancia" entre lo declarado y lo que han visto en los documentos clasificados.

Comparecencias de hoy

Las dudas sobre este puntos podrían quedar aclaradas hoy, cuando comparecen en la comisión los responsables policiales que participaron en la primera inspección ocular de la furgoneta, todavía en Alcalá de Henares. Se trata de Francisco Javier Alemán Bellizón, el agente que guió a los perros en el vehículo para saber si había explosivos, y Luis Martín Gómez, inspector del grupo local de Policía Científica, que coordinó el operativo sobre el terreno.

Por otra parte, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, acepta el debate que le venía pidiendo Rajoy sobre la comisión del 11-M.

Asimismo, la comisión ha decidido no tramitar la petición del PP para que se facilitasen las llamadas de cargos públicos socialistas en los días previos a las elecciones.