El Juzgado de Instrucción número 3 de la localidad madrileña de Valdemoro ha abierto diligencias para investigar las posibles amenazas sobre Rafa Zouhier, confidente de la Guardia Civil y encarcelado por su relación con los atentados del 11-M. Zouhier insiste en declarar ante la comisión de investigación en el Congreso de los Diputados y asegura que ha sido visitado por agentes del Instituto Armado en la prisión de Valdemoro en dos ocasiones. Por otra parte, la Policía, por orden del juez Del Olmo, detiene a Abderrahmeb Hammadi Afandi, un ciudadano español de origen marroquí relacionado con los atentados de Madrid.

El diario El Mundo, publicó ayer una carta de Zouhier denunciando visitas de agentes de la Guardia Civil. Este mismo periódico publicó la pasada semana que el confidente recibió la visita de tres agentes del Instituto Armado que le pidieron que no hablara ante nadie, ni siquiera ante el juez o en la comisión de investigación sobre el 11-M, para que pudieran sacarle de prisión. Por su parte, la Dirección General de Instituciones Penitenciarias mantiene que los únicos contactos de miembros de la Guardia Civil con Zouhier se produjeron antes de que tomara posesión el nuevo Gobierno.

Instituciones Penitenciarias argumento que, de haber tenido lugar esas visitas, habría constancia de ello puesto que los agentes deben solicitar permiso previo antes de acceder a la cárcel. Zouhier se muestra muy indignado con esta versión y asegura que no se ha producido una sola visita, sino dos. Según Zouhier, tiene pruebas que atestiguan estas visitas, incluyendo el reconocimiento expreso del director de la cárcel de Valdemoro, y así se lo ha comunicado a la directora de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo.

Coacción

En la misiva, Zouhier explica cómo se produjeron las reuniones. Según dijo, por orden del director de la prisión, firmó una instancia que decía "deseo recibir a la Policía y a cualquier persona que me quiera ayudar".

Acerca de la detención de Abderrahmeb Hammadi Afandi, no ha trascendido cuál es su relación con la masacre de Madrid ni tampoco detalles sobre su declaración ante el magistrado. Ayer, al finalizar la misma, Del Olmo decidió prorrogar la detención de este último detenido, hasta que se practique una diligencia que permitirá al juez decidir si decreta su ingreso en prisión o su puesta en libertad.

La situación de Abderrahmeb Hammadi es de régimen de detención judicial incomunicada.

Del Olmo ya ha recurrido a este procedimiento con anterioridad en relación con el 11-M con Antonio Toro Castro, cuñado del imputado José Emilio Suárez Trashorras, a quien prorrogó su detención en dos ocasiones para acabar poniéndole en libertad.

Por el momento, un total de 25 presuntos implicados en la masacre han ingresado en prisión. Otro, menor de edad, fue enviado a un centro de internamiento.