El secretario general de CDC, Artur Mas, reelegido en el congreso de Convergéncia con el 96,3% de los votos, destacó ayer la "unidad y cohesión" del partido y llamó a la militancia a que evite caer en un "nacionalismo de salón" y baje a la calle en busca de "nuevas adhesiones".

En la clausura del XIII congreso de CDC, Mas emplazó a los cuadros y bases de Convergéncia a "huir del conformismo" y practicar un "nacionalismo de calle", saliendo de sus despachos y bajando a hablar con la gente para "convencer a aquellos de no están convencidos de nuestro proyecto".

"A veces nos perdemos en disquisiciones más dirigidas a nosotros mismos, cayendo en la auto-complacencia y olvidando que nuestra tarea es ir a convencer a otros", afirmó Mas, refrendado ayer por los delegados en el congreso con 1.468 votos a favor, 40 en contra y 16 en blanco.

El secretario general, que salió reforzado de un congreso que se presumía "difícil" dados los recientes reveses electorales de CiU pero que finalmente avaló al nuevo organigrama convergente, destacó que del cónclave sale un partido "unido, cohesionado y motivado", que "no estará pendiente de lamerse las heridas".

Pese a la renovación a fondo de los cargos directivos de CDC aprobada en el congreso, Mas aseguró que defenderá las "paredes maestras" del proyecto convergente y no permitirá que la línea del partido y, por extensión, de CiU "se salga de nuestro camino".

Mas reafirmó asismismo que los dos ejes básicos del discurso de CDC seguirán siendo "nación y progreso" y que, frente a la división entre izquierdas y derechas, "nosotros diremos: Cataluña".

"Independencia"

Dirigiéndose a los dirigentes más veteranos del partido, Mas les pidió que "ayuden" a la rejuvenecida dirección de CDC y les garantizó su intención de "continuar" la obra heredada. Además, insistió en que CDC seguirá persiguiendo la "plenitud nacional de Cataluña", lo que ha motivado que los delegados presentes le interrumpieran al grito de "¡Independencia!".