La Dirección General de Instituciones Penitenciarias prepara un plan para acabar con el hacinamiento en las cárceles e impulsar medidas de reinserción con un conjunto de reformas cuyo objetivo es "humanizar" el sistema penitenciario, en palabras de la responsable del departamento, Mercedes Gallizo.

La directora general desgranó ayer la batería de medidas que su departamento quiere poner en marcha en esta legislatura, desde la construcción de más cárceles, la reforma del primer y tercer grado o la optimización de los recursos existentes para el cumplimiento extracarcelario de las penas.

En cuanto a las infraestructuras, el Gobierno retoma el proyecto del anterior equipo de construir cuatro cárceles en Andalucía (dos), Levante y Madrid y se ha comprometido a acelerarlo, pero quiere incrementar ese número con nuevos centros en Canarias, País Vasco, Navarra y, probablemente, Ceuta.

Prioridad: Canarias

Gallizo califica de "extrema gravedad" la situación de Canarias y quiere acabar con el traslado de presos desde el archipiélago a la Península, por lo que ha "volcado" todos sus esfuerzos en buscar terrenos donde ubicar la nueva cárcel mientras se adoptan medidas que "alivien" el problema, como el uso de alguna instalación existente que pueda reformarse de forma rápida.

En el caso de Navarra, Prisiones ya ha constatado la "muy buena disposición" del Gobierno foral y a corto plazo podría haber acuerdo para la cesión de terrenos, en tanto que en el País Vasco Gallizo prepara un informe para el lehendakari sobre la necesidad de construir una nueva cárcel y confía en su apoyo.

En Ceuta, cuya cárcel visitará Gallizo esta semana, Prisiones no descarta construir una nueva.

Mientras tanto, el Gobierno quiere poner en marcha un plan de renovación de los centros existentes y revitalizar el de Centros de Inserción Social (CIS), destinados a los presos en régimen abierto y que, según Gallizo, están infrautilizado.