Josep Lluís Carod-Rovira y Joan Puigcercós ya son, respectivamente, presidente y secretario general de ERC, tras haber recibido el apoyo del 87 por ciento de los asistentes al XXIV Congreso de la formación republicana catalana. Se les eligió en una votación conjunta, para así evitar que se pudieran medir los apoyos de ambos en el seno de la formación.

Carod-Rovira, confirmado ya su papel de hombre fuerte, pretende que este Congreso sea el primer paso en su carrera por conseguir la Presidencia de la Generalitat. Y para ello centró su discurso en el nuevo Estatut, en su compromiso con el Gobierno tripartito y en advertencias tanto a PSC como a PSOE para lograr sus objetivos.

Un total de 1.185 de los 1.362 congresistas que acudieron al conclave respaldarán la doble elección de Carod-Rovira y Puigcercós, el 87 por ciento. Hubo 113 votos en blanco (8,29 por ciento) y 64 nulos (4,6 por ciento). Por abrumadora mayoría se decidió finalmente que la elección de ambos se realizara en una única votación.

Dos fueron las intervenciones de Carod en la segunda jornada del Congreso, la primera como candidato y la segunda ya como presidente. En ambas se centro en el nuevo Estatut y en las advertencias, más que críticas, hacia los socialistas. "Lealtad al Gobierno (catalán), sí, pero también al proyecto de ERC y para siempre", espetó al PSC, al que dejó claro que no tolerará maniobras de los socialistas catalanes para presionar al PSOE en Madrid. También advirtió que no habrá pactos estables con el Gobierno socialista. "Eso quiere decir que Zapatero tiene que estar a la altura de las circunstancias a la hora del Estatut y de la nueva financiación", dijo.

"No podemos poner límites a nuestra libertad", dijo Carod para añadir que quiere que el nuevo Estatuto establezca un concierto económico. Pidió un cambio político en el que tengan cabida tanto el Plan Ibarretxe como el "Estado libre" que exige Esquerra.