Falta de iniciativa, supeditación a los intereses de los partidos nacionalistas, broncas e incertidumbre. Estos son los 'pecados' que ha cometido, para el secretario general del PP, Mariano Rajoy, el Gobierno que preside José Luis Rodríguez Zapatero. Aunque dijo que hará balance del Ejecutivo del PSOE en otoño, Rajoy dedicó la mayor parte de una larga comparecencia ante los medios de comunicación para hacer balance de este primer periodo de sesiones.

Rajoy recordó que en el debate de investidura avisó a Zapatero de que como presidente del Gobierno debía presentar un programa de trabajo para toda la legislatura y hacer públicos los apoyos con los que contaba. Según él, Zapatero no siguió esas recomendaciones y dijo que la toma de decisiones las realizó bajo presión de los grupos minoritarios "que no responden al interés general", por lo que le criticó de falta de iniciativa.

Sólo dos proyectos

Para justificar esta falta de iniciativa que denunció el líder de los populares apuntó que el PSOE sólo ha efectuado dos proyectos de Ley en el Parlamento, el de la incorporación de directiva europea sobre morosidad en operaciones comerciales y el de la violencia de género, además de aprobar los decretos-ley para frenar el Plan Hidrológico Nacional y la Ley de Sector Ferroviario y el consistente en la paralización de la LOCE. En este contexto, sacó a colación que el PP en el año 96 presentó 7 proyectos de ley al terminar el primer período de sesiones, y 5 en 2000, "todos importantes y de gran calado".

Otro de sus argumentos fue que el PSOE ha desarrollado una gran dependencia respecto a otras formaciones. Como ejemplo puso el apoyo a las selecciones deportivas autonómicas en el Congreso de los Diputados o el debate sobre la estabilidad presupuestaria, que llevó al Gobierno a "rectificar" las políticas contra el déficit de las autonomías en el Consejo de Política Fiscal y Financiera por influencias de ERC en el Congreso, y de otros grupos como PNV o CiU en el Senado.