Los socialistas catalanes, aunque han aparcado sus peticiones más polémicas ante este Congreso del PSOE, protagonizan los puntos más conflictivos. El secretario de Organización, José Blanco, garantizó al PSC una presencia en la nueva Ejecutiva con la que puedan sentirse cómodos y colaborar en las políticas socialistas. De hecho, el presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, se reunió ayer con el primer secretario del PSC y ministro de Industria, José Montilla, para negociar la representación de los catalanes en la Ejecutiva que salga del cónclave. "El PSC estará cómodo en la dirección del partido, participará de la misma y será copartícipe, leal colaborador, de las políticas que impulse el PSOE". Con esta rotundidad se manifestó Blanco a tan solo 24 horas del congreso, en el que no se hablará de la polémica propuesta del presidente de la Generalitat de Cataluña, Pasqual Maragall, de tener grupo propio, pero donde sí puede provocar cierta tensión entre las agrupaciones territoriales la cuota de representación en la Ejecutiva.