Aduriz, el rival más querido

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“Qué duro es esto, me da mucha pena y algo hay que hacer”, le decía en privado Aritz Aduriz, visiblemente preocupado, a un grupo de periodistas mallorquines en el aeropuerto de Bilbao cuando no hacía ni veinticuatro horas que el Mallorca había descendido a Segunda B en Miranda de Ebro. Poco después colgó un vídeo en las redes sociales tratando de animar a la afición en un momento tan traumático. “Seguro que uniendo fuerzas el Mallorca conseguirá volver a donde se merece, que es estar en Primera jugando con los mejores. Ahora más que nunca Amunt Mallorca”, dijo entonces.