Algunos propietarios de turismos tienen algunas dudas después de conocer el nuevo modelo de revisión de vehículos. Cuando los conductores tienen que enfrentarse a la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) es muy común que se genere nerviosismo e incertidumbre por no saber si el vehículo pasará o no la prueba, aunque en esta ocasión es muy probable que aumente por las novedades que se aplicarán. Entre ellas, una nueva prueba de emisiones (a través del sistema OBD) que a muchos preocupa. Es el nuevo detalle de los vehículos que mirarán exhaustivamente en los centros de revisión de turismos. Sin embargo, muchos coches quedarán excluidos de esta prueba y, además, las previsiones de los expertos de la ITV es que la prueba del sistema OBD sea pasada por la mayoría de vehículos.

¿Qué es el sistema OBD?

El OBD (On Board Diagnostics) es un sistema de diagnóstico a bordo en vehículos, con el que se han equipado los centros de la ITV. Este sistema de lectura les habilita para obtener un monitoreo y control completo del motor y otros dispositivos del vehículo. Así, pueden analizar de forma integral y fiable el nivel de emisiones de los vehículos.

¿Qué vehículos deben enfrentarse al sistema OBD?

No todos los vehículos tienen la obligación de medir sus emisiones a través del sistema de diagnóstico a bordo (OBD). El control de emisiones con el sistema OBD se aplica exclusivamente a los vehículos matriculados a partir del 1 de enero de 2011, y a los industriales desde el 1 de enero de 2014.

Claves de la nueva ITV

En 2018 la ITV se renovó por completo, volviéndose mucho más estricta en el control de las emisiones, pero también con algunas ventajas como pasar dos veces el examen en estaciones distintas (en este artículo te mostramos las claves de esa nueva ITV).

El último estudio sobre la contribución de los centros de la Inspección Técnica de Vehículos a reducir la siniestralidad (que data de 2011) que las estaciones de ITV evitaron 170 víctimas mortales gracias al buen estado de los coches. La modernización de los sistemas electrónicos va de la mano de la modernización de los sistemas de análisis de a centros de inspección, por lo que, durante la revisión del coche, se detectan defectos, tanto leves, como graves, que ayudan a reforzar la prevención de accidentes.