29 de julio de 2014
29.07.2014
Diario de Mallorca

Un vago recuerdo

Los turistas y los nativos. todos se detienen un instante antes de acceder a es trenc a mirar el solar que durante 20 años ocuparon 68 apartamentos ilegales

29.07.2014 | 10:34
Ses Covetes con los apartamentos ilegales antes de su demolición.

Si no fuera por los carteles que así lo advierten, aquellos que visitan por primera vez ses Covetes (Campos) no se imaginarían el testigo mucho que acompañó 250 metros de camino de arena hasta llegar a la playa de es Trenc. Ahora son solo un vago recuerdo en el imaginario colectivo, pero la presencia de los 68 apartamentos, paralizados durante 20 años, fue un icono de décadas de urbanismo salvaje. Desde hace más de un año, son solo historia.

A principios de abril del año pasado empezó la demolición que en apenas seis semanas los había reducido a escombros. En un auto de 18 de marzo de 2013, el Tribunal Superior de Justicia de Balears dio el visto bueno para que los residuos de demolición sirvieran como material de relleno en la misma zona. Eso sí, eliminando todos aquellos elementos extraños como plásticos, hierros o aluminio. Así fue como, mediante esta operación y previa trituración, estos residuos, bajo el nombre de ecograva, sirvieron para recuperar la topografía y la geomorfología primitiva de la zona hasta alcanzar la cota de -0,3 metros. "Con el plan de restauración impulsado por la Consellería Agricultura, Medio Ambiente y Territorio del Govern, al finalizar la restauración se quieren recuperar los pinares, formaciones arbustivas con Juniperus así como los ecosistemas", explican desde el Institut Balear de la Natura, Ibanat, organismo dependiente de la Conselleria y responsable de la restauración de la zona.

Después de la demolición se partió de un terreno libre de estructuras y elementos obsoletos. Se añadió marés triturado con un grueso edáfico de 40 centímetros que se mezcló con arenas y materia orgánica en proporciones similares a la composición del sustrato original. Una acción que vino acompañada de otras. "Para la conservación de los hábitats costeros, se pusieron en marcha un conjunto de medidas que permitieron la recuperación de las condiciones ambientales propias y de las especies a revegetar. No se trató de una regeneración dunar estricta sino una restauración de los hábitats originarios restituyendo perfiles morfológicos de duna fósil y de la cubierta edáfica para posibilitar su revegetación", añaden desde la Conselleria de Agricultura, Medio Ambiente y Territorio del Govern.

Por ello, se eliminó la presencia de especies exóticas que representaban una amenaza para las poblaciones vegetales locales. Algunas de éstas se extienden a día de hoy de forma extensiva por las zonas costeras de Mallorca, sin que hayan podido erradicar hasta la fecha. Es el caso de, por ejemplo, del Carpobrotus spp con una gran resistencia y capacidad de adaptarse a ambientes con regímenes con baja pluviometría. También se erradicaron individuos de agaves, Pitosporum tobira, Nicotiana glauca, Myoporum tenuifolium así como yucas. "Primero se identificaron y marcaron las especies invasoras de la zona de restauración, se extrajeron y se eliminaron para después proceder a la restauración edáfica del terreno y establecer mecanismos de detección rápida de nuevos pies de especies invasoras", apuntan.

El plan

"El plan de restauración se está ejecutando con medios propios a través del Institut Balear de la Natura (Ibanat) y con la supervisión y asesoramiento de la Universitat de les Illes Balears", se señaló desde la Conselleria al poco de iniciar la restauración. Para ello se estableció que la siembra de las especies se realizaría en tres fases: en una primera se recogerían plantas y semillas de la zona próxima al área demolida, siempre que no éstas no estuvieran en peligro de extinción. Estas especies crecerían en el vivero de Menut que el Govern tiene en el municipio de Escorca. En una segunda fase, toda vez realizada la fase de restauración edáfica, se procedería a la siembra de Juniperus phoenicea, Pistacia, Pinus halepensis, Rosmarinus officinalis, Phillyrea media, P. angustifolia y Ephedra fragilis. En una tercera fase, se planificó la siembra de otras especies Lotus cytisoides, Teucrium dunense, Helianthemum caput-felis, Cistus clusii subsp. multiflorus, Ononis ramosissima y Euophorbia pitiusa.

Así es como a principios de diciembre de 2013 el Institut Balear de la Natura (Ibanat), organismo dependiente de la Conselleria de Agricultura, Medio Ambiente y Territorio, empezó con la plantación de los primeros ejemplares de especies autóctonas en los terrenos donde se encontraba la urbanización. Durante esa primera fase se plantaron 2.000 ejemplares de pinos, sabinas, romeros, matas, aladiernos, todos ellos procedentes de Menut. Así, el plan de restauración de los hábitats y las especies vegetales de ses Covetes empezó en octubre del año pasado con la eliminación de la flora invasora como la yuca así como el de restos de vegetación muerta, todo ello para favorecer las especies autóctonas.

Posteriormente, se hizo una primera siembra de hasta 500.000 semillas de especies fijadoras del suelo y nitrófilas. Las primeras actuaciones se llevaron a cabo en una superficie de 9.000 metros cuadrados en la cual está previsto que a finales de 2015 se hayan sembrado 5.000 plantas específicas de zonas dunares como Cistus clusii subs. multiflora, Ephedra fragilis, Helianthemum caput-felis, Lotus cytisoides, Ononis ramosissima o Teucrium dunense.

Vigilancia

Al ser una zona de gran presión humana, especialmente en verano, desde la Administración se controla que no haya acceso de visitantes o de coches en la zona restaurada. Para ello se dispusieron perimetralmente elementos disuasorios como palos y cuerdas así como carteles de sensibilización explicando las características del lugar. "La señalética de la zona tiene tres objetivos principales: el de parar el paso de personas y vehículos, el informar al ciudadano de la fragilidad del sistema y el de dar a conocer las actuaciones que se están llevando a cabo para la recuperación de la vegetación original", explican fuentes de la Conselleria.

El Ibanat hará un seguimiento continuo del estado de las plantas y de sus hábitats cada dos meses durante tres años, plazo que se estima necesario para la restauración ambiental completa de Ses Covetes. Por tanto, durante las tareas de seguimiento se extenderán hasta finales de 2015, momento en el cual se entenderá que el espacio está, desde el punto de vista ambiental, totalmente restaurado. Hasta la fecha, se hará seguimiento, vigilancia así como tres resiembras: dos en este 2014 y una en 2015. "Se considerará restaurada la zona de actuación si en un plazo de tres años un 75% del territorio está evolucionando favorablemente a la revegetación y los impactos se han reducido. A finales de 2015 se hará un informe final con expertos externos procedentes de la Universitat de les Illes Balears para conocer el resultado final", concluyen.

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