El pasado 27 de junio, el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, el último Parque Nacional declarado en España, cumplió un año de vida. El último en incorporarse a una lista de 15 lugares privilegiados que, por sus valores ambientales, forman parte de una selecta lista de enclaves con la figura mayor protección de la legislación española. Después de un año, toca hacer balance.

"Su declaración como Parque Nacional es un símbolo de todo lo que se puede alcanzar cuando todos nos ponemos un objetivo común y superior a los intereses particulares o individuales", aseguró Federico Ramos, secretario de Estado de Medio Ambiente, en el primer aniversario de la declaración del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama el pasado 5 de julio.

Y es que la declaración como Parque Nacional dio cumplimiento al deseo de una parte de la sociedad que ya en 1920 lo solicitaba. A día de hoy la Sierra de Guadarrama es uno de los 15 Parques Nacionales que existen en España. Dispone de una superficie de 33.960 hectáreas (21.714 en la Comunidad de Madrid y 12.246 en Castilla y León), que dobla el mínimo exigido por la Ley 5/2007 para los Parques Nacionales Terrestres fijado en 15.000 hectáreas. Además, cuenta con una zona periférica de protección de 63.000 hectáreas. Es el quinto en superficie del Estado español y acoge nueve sistemas naturales de los incluidos en la Ley de Parques Nacionales. Además, alberga especies algunas de ellas emblemáticas y en peligro de extinción como el águila imperial ibérica, el buitre negro o la cigüeña negra; se han cartografiado 25 tipos de hábitats diferentes de los que cuatro son prioritarios; hay 114 especies de flora de interés, 251 taxones de vertebrados y 144 especies de aves, de las que 70 tienen protección a nivel nacional o europeo.

El Parque Nacional tiene, entre otros lugares singulares, los Puertos de Navacerrada y la Fuenfría, el Circo de Peñalara, la Pedriza, el Montón de Trigo, la Cuerda Larga, la Maliciosa o Siete Picos. El Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama se extiende por 28 municipios, 12 de Madrid y 16 de Castilla y León.

Guadarrama: protección a pasos

La primera ley sobre Parques Nacionales de nuestro país data de 1916 y los definía como "aquellos sitios o parajes especialmente pintorescos, forestales o agrestes del territorio nacional que el Estado consagra [€] para evitar su destrucción o deterioro". Fue mediante esta ley que se declararon los Parques Nacionales de Ordesa y Covadonga. De hecho, España fue de los países pioneros a nivel europeo en la declaración de este tipo de figuras, junto con Suecia que tuvo su primer parque en 1909 y Suiza, en 1914. Con la declaración inicial de Parque Nacional frustrada, la Sierra de Guadarrama empezó a registrar figuras de protección en diferentes puntos de su geografía. Así, se declaró en 1930 Sitios Naturales de Interés Natural La Pedriza de Manzanares y las Lagunas de Peñalara y Monumento Natural de Interés Nacional las Peñas del Arcipreste de Hita. A lo que le siguieron figuras sucesivas hasta llegar a la actual de Parque Nacional.

De hecho, el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama tiene como particularidad ser el único hasta la fecha que se extiende entre dos Comunidades Autónomas. El proceso que terminó en 2013 con la declaración de Parque Nacional, empezó en 4 de octubre de 2001 cuando la Asamblea de Madrid, en una resolución, instaba al Gobierno de la Comunidad de Madrid a establecer los contactos necesarios con la Junta de Castilla y León para iniciar el procedimiento para declararlo Parque Nacional. Después de un trámite análogo por parte de la Junta de Castilla y León, en marzo de 2002 los consejeros de medio ambiente de ambas comunidades autónomas firmaron un protocolo de trabajo para la elaboración, en sus respectivos territorios, de los Planes de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN). Siete años después, en 2009, la Comunidad de Madrid y en 2010 la Junta de Castilla y León aprobaron los PORN de cada uno de sus territorios. En julio de 2010 se expuso a información pública el Plan y en marzo de 2011 se envió al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente para la aprobación de la Ley de Declaración de Parque Nacional. Después del informe favorable del Consejo de la Red de Parques Nacionales y de los Ministerios Afectados, día 7 de septiembre de 2012 el Consejo de Ministros aprobó la remisión al Congreso de Diputados del Proyecto de Ley de Declaración de Parque Nacional hasta su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el 26 de junio de 2013.

Al día siguiente

El 27 de junio de 2013, primer día de la entrada en vigor de la figura de protección de Parque Nacional, el nuevo espacio recibió amenazas, insultos y pancartas oponiéndose a la prohibición de la caza en los montes de Valsaín en Segovia. Así lo pusieron de manifiesto Ecologistas en Acción: "los cazadores mostraron su rechazo a la prohibición de la caza, una protesta apoyada y alentada por el Ayuntamiento que exhibía una pancarta en el balcón en la que se podía leer: Respectad las tradiciones de nuestro pueblo. Caza, pesca y micología", aseguraron en su momento desde la organización ecologista. En el mismo comunicado, los ecologistas denunciaron pintadas que aparecieron sobre el firme de la carretera o en edificios del Centro de Montes de Valsaín (Segovia), donde se podía leer amenazas a guardas y a ecologistas como, "Ecologistas, guardas anticaza, andaros con ojo cabrones". Estos hechos fueron acompañados por el bloqueo de los candados que cerraban las barreras de acceso a las pistas de los montes de Valsaín.

Un año después

"El primer año ha sido medio año efectivo pues no se han puesto en funcionamiento hasta casi principios de 2014. Entre decidir nombramientos y dar constitución a órganos gestores, etc, el tiempo efectivo de avance ha sido escaso", explica Pedro Nicolás, profesor de Geografía de la Universidad Autónoma de Madrid. A lo que añade "la dirección bicéfala parece que lo hace sin especiales disfunciones y son gentes y equipos bastante eficaces y animosos. Mi percepción es que el Parque Nacional está en buenas manos y se ha trabajado y avanzado bastante dadas las circunstancias antes aludidas".

Para Antonio López Lillo, presidente de honor de EUROPARC-España, "todavía es prematuro realizar la valoración concluyente del Parque Nacional. En mi opinión se ha establecido una figura de protección para zonas teóricamente conservadas: montes públicos, montes bien gestionados como el Valle de la Fuenfría, Pinar de Valsaín o el Parque Natural de Peñalara. Zonas bien conocidas y concurridas por los madrileños para disfrute de sus paisajes y recursos naturales. Algunas de ellas con un gran número de visitantes: áreas del Valle de la Fuenfría, la Barranca, la Pedriza, Peñalara, Puerto de Cotos, Valle de Lozoya, etc". Y es que para López Lillo, "la declaración del Parque Nacional tiene una ventaja: unir todo el territorio de estas zonas, proporcionándole una gestión única, coordinada por las Comunidades de Castilla-León y Madrid, lo que llevará a que se pueda disponer de un presupuesto suficiente para que se pueda llevar a cabo una gestión sostenible", apunta.

Los vecinos

¿Es una protección que han acogido bien los vecinos de las localidades que lo alberga? "La opinión de los vecinos es muy diferente según hablemos del sur, del Valle del Lozoya, y de la vertiente segoviana. De los dos primeros, de los que puedo hablar, están en un estado entre expectantes y esperanzados y con una creciente aceptación de una etiqueta o marca de calidad que empiezan a notar en incremento de turismo, atención de los medios, políticas de gestión, etc. Creo que hay cada vez más aceptación que en algunos casos es incluso ilusión", añade Nicolás. En la misma línea se expresa López Lillo "creo que en general los habitantes de las localidades del entorno lo habrán recibido con expectativas positivas pues pensarán que de esta manera se podrán atender mejor sus necesidades. La figura del Parque Nacional le supone una gran responsabilidad a la Administración"

Los retos

Según Pedro Nicolás, "los principales retos están alrededor del uso público, recreativo y deportivo y de lograr un turismo sensato y de calidad. Es decisivo, y un reto apasionante y complicado la elaboración del PRUG que ha de estar listo en dos años. Va a ser un verdadero laboratorio ambiental y social pues este Parque es, casi seguro, un caso único en Europa en donde se van a comprobar y probar medidas y consensos bien interesantes que pueden marcar rumbos de futuro". Unos retos que para López Lillo se centran en "atender, armonizar la conservación y protección con la gestión de los recursos naturales existentes. Teniendo en cuenta que se trata de un amplia área ya muy frecuentada y que a partir de la declaración aumentarán las visitas. Además, un reto difícil de solucionar es que en la figura del Parque Nacional, considerada Categoría II por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), no está permitida ni la corta de madera, ni la caza, ni la pesca. Aprovechamientos tradicionales en gran parte del territorio del Parque Nacional", concluye.