11 de junio de 2014
11.06.2014
Diario de Mallorca

El valor de la eficiencia (y II)

11.06.2014 | 11:22
La biomasa forestal es una fuente de energía renovable.

El conflicto de Ucrania ha puesto sobre la mesa, nuevamente, el fantasma de la dependencia energética de los combustibles fósiles. Una dependencia de la que Europa lucha por salir desde la crisis del petróleo de los años 70.

Solo han sido suficientes unas semanas para dejar patente que el suministro del gas ruso que llega a Europa a través de Ucrania sigue siendo imprescindible para el Viejo Continente. De poco han servido los grandes esfuerzos europeos para reducir de forma significativa la dependencia de gas, petróleo y carbón gracias a la masiva implantación de fuentes de energía renovable, especialmente solar térmica, fotovoltaica y eólica. A través de articulado de obligado cumplimiento como leyes, reales decretos o directivas o mediante incentivos públicos como préstamos a bajo interés o subvenciones, lo cierto es que se ha avanzado mucho en materia de energías renovables en el continente. A pesar del salto cuantitativo, no ha bastado para dar el salto cualitativo: a día de hoy no somos, ni mucho menos, más dependientes de las energías renovables que de las energías fósiles.

Hoy, desde estas páginas, hablamos de algunos de los proyectos que van en esa línea: consumir una energía más verde, alejada de los combustibles fósiles. O dicho de otra forma, poder vivir de forma más autónoma.

Geotermia
Una de las energías renovables que ha tenido una menor implantación durante estas últimas décadas es la geotermia, es decir, aprovechar el gradiente de temperatura del subsuelo para obtener electricidad o climatización. A pesar de ello, el mayor proyecto del sur de Europa se está ejecutando en España: el Hospital de Santa Creu i Sant Pau en Barcelona. El recinto modernista de Sant Pau ocupa una superficie total de 13,5 hectáreas en la Ciudad Condal. Se trata de un recinto cerrado y ordenado con edificaciones dispersas, de poca altura y rodeadas de espacios verdes, conectadas por más de un kilómetro de galerías subterráneas. En 2009 se trasladó la actividad sanitaria a un nuevo complejo y se inició el proceso de rehabilitación del conjunto. Después del análisis de la demanda que tendrá el edificio una vez restaurado, se propusieron las medidas de mejora para reducirla al máximo. Por ello se decidieron dos líneas de actuación: por una parte, optimizar el aislamiento térmico mediante el aumento de espesores o calidad de las ventanas, y por la otra, utilizar sistemas pasivos de acondicionamiento como la ventilación natural. Es ahí donde entra la energía geotérmica. "Con la energía geotérmica se consigue una solución de climatización con mínima incidencia sobre la atmósfera y niveles muy bajos de ruido, lo que permite una explotación racional y, a la vez, totalmente integrada en la filosofía del edificio modernista", explican fuentes del IDAE, organismo dependiente del Ministerio de Industria, Energía y Turismo, que actúa como Empresa de Servicios Energéticos financiando y gestionando la ejecución de las obras.

Así, los pozos geotérmicos, 356 en total de 120 metros de profundidad, todos ellos necesarios, se distribuyen por la zona exterior de todo el recinto. Cada edificio dispone de máquinas tipo bomba de calor con sistemas de intercambio geotérmico para aprovechar la energía suministrada por el subsuelo, lo que permite disponer de frío y calor de forma simultánea. Un sistema que permite disfrutar de un ahorro económico y energético del 40 por ciento respecto al equipamiento convencional sin emitir humo ni gases de efecto invernadero así como tener una instalación con un coste de mantenimiento muy bajo.

eficiencia y parques nacionales
El Organismo Autónomo de Parques Nacionales (OAPN) y el IDAE firmaron a finales de 2013 un protocolo de colaboración para la realización de actuaciones de eficiencia y sostenibilidad energética en la red de parques nacionales, centros y fincas de su propiedad. "El OAPN está adscrito al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y ha fijado entre sus objetivos el dotar a cada parque de la infraestructura e instalaciones energéticamente eficientes y, en la medida de lo posible, utilizando energías renovables en su funcionamiento", explican desde el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. Estas actuaciones abarcan diferentes mejoras en sus edificios e instalaciones como son el alumbrado exterior, implantación de técnicas de agricultura de conservación y mantenimiento de cubiertas vegetales y la introducción de fuentes naturales de energía y obtención de biomasa y otros recursos naturales.
Además, se quiere establecer un programa de obtención de biomasa en las zonas protegidas "para los que se diseñarán mecanismos de retirada de restos vegetales de las masas forestales y de los bosques, lo que permitirá prevenir la propagación de incendios en unos espacios naturales de alto valor natural de nuestro país", afirman desde el IDAE. Por tanto, se llevarán labores de clareado, poda y entresaca, desembosque y astillado buscando propiciar el aprovechamiento energético de los residuos forestales y su aplicación como biomasa dentro de los objetivos de la política energética en materia de energía renovables. Hasta la fecha, se han analizado las instalaciones de Oseja de Sajambre en León, Quintos de Mora (Toledo) y Las Tablas de Daimiel en Ciudad Real.

La iluminación
Uno de los puntos fundamentales en la eficiencia energética pasa, obligatoriamente, por la iluminación. Y, por tanto, por la tecnología LED. A día de hoy, el gran avance experimentado por esta tecnología de alta potencia como fuente de luz para su aplicación en alumbrado exterior ha permitido introducir los LED en nuestras ciudades. "Y ello no solo por el elevado ahorro en el consumo de electricidad que produce esta transformación, normalmente superior al 75% frente a las tecnologías convencionales, sino también por la mejor visión de los objetos que aprecian los ciudadanos debido al mayor nivel de reproducción cromática de este tipo de luz frente a la anaranjada", asegura Pedro A. Prieto, director de Ahorro y Eficiencia Energética del IDAE.

Para dar a conocer los resultados energéticos y económicos y lumínicos, se ha ejecutado, como proyecto de referencia y demostración, una experiencia piloto del 2012 en el municipio de Soto del Real (Madrid). "Se efectuó la reforma integral de todo el alumbrado exterior con la introducción de iluminación LED, generando la instalación un ahorro superior al 80% respeto a la situación anterior. Este ahorro fue validado y certificado por AENOR", añade Prieto. Pero no ha sido el único. Actualmente se está ejecutando el cambio del alumbrado exterior de 155 poblaciones de Zamora y Salamanca, o lo que es lo mismo, 15.000 luminarias. Unos cambios que permitirá reducir el consumo energético en un 80%.

Pese a estas iniciativas, a día de hoy no existe una normativa específica sobre el uso de la tecnología LED en iluminación exterior con el objetivo de garantizar unos mínimos de calidad en la comercialización y puesta en marcha de esta tecnología. Para suplir el vacío legal, el Comité Español de la Iluminación y el IDAE disponen de un documento de Requerimientos técnicos exigibles para luminarias con tecnología LED de alumbrado exterior. El él se explican conceptos y requerimientos técnicos que deben cumplir estos productos con la finalidad de garantizar que los resultados lumínicos, económicos, de uso y de explotación, una vez instalados, se correspondan con los presentados en los estudios previamente realizados.

Flotas ecológicas
Uno de los aspectos más a tener en cuenta en materia de eficiencia energética son los medios de transporte. A fin de promover una movilidad menos emisora de gases de efecto invernadero, el IDAE y la Asociación Española de Gestores de Flotas de Automóviles (AEGFA) firmaron un acuerdo para el lanzamiento y difusión de un programa de acreditación de flotas ecológicas. Un convenio que busca fomentar aquellas flotas en las que se hayan desarrollado acciones de eficiencia energética y de disminución de emisiones contaminantes y de efecto invernadero. "Su cumplimiento significa la obtención de una acreditación de Flota ecológica, a modo de reconocimiento público y social", afirma desde la asociación.

Esta certificación va dirigida a flotas de vehículos que deseen disponer y acreditar mejoras en la eficiencia energética y el impacto ambiental de su parque móvil corporativo. Por ello, "AEGFA pone a disposición de las empresas, expertos asesores, información y herramientas de mejora continua que acompañen y guíen los pasos a seguir para la consecución de los diferentes objetivos", añaden. Entre estos objetivos están la gestión de la flota, la formación de los usuarios conductores, la elección de vehículos de la flota o del compromiso corporativo.
En febrero de 2014 se hizo entrega de las dos primeras acreditaciones a las empresas que han cumplido con los requisitos establecidos en el programa. Se trata del laboratorio farmacéutico GlaxoSmithKleine (GSK) y de la Mancomunidad Canales de Taibilla, empresa pública de aguas de la región de Murcia. La acreditación otorgada por AEGFA cuenta con dos categorías, Flota Ecológica Estándar y Flota Ecológica Master, en función de los objetivos deseados y del número de medidas implantadas.

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