Una investigación del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA) y de la Estación Biológica de Doñana (EBD), ambos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha hallado en huevos de aves del Parque Natural de Doñana retardantes de llama (PBDE y decloranos), compuestos usados ampliamente en la industria. Es la primera vez que se analizan estos contaminantes en aves de Doñana. El trabajo se publica en la revista Environment International, en su versión avanzada on-line.

Los retardantes de llama son compuestos que se añaden a todo tipo de productos, como ropa, aparatos electrónicos, tapicerías o mobiliario, para evitar su inflamación. Los difeniléteres prolibromados, conocidos como PBDE, se empezaron a usar en los años 70. Posteriormente se descubrió que son persistentes, que se acumulan en los seres vivos y pueden alterar su sistema endocrino, con efectos negativos sobre las hormonas tiroideas y en los sistemas reproductores. En las aves, se ha visto que los PBDE afectan al grosor de la cáscara del huevo, lo que compromete la viabilidad del mismo. Los PBDE se prohibieron en Europa entre los años 2004 y 2013. En sustitución de los PBDE, la industria incrementó el uso de otros compuestos como los decloranos, también persistentes pero de los que todavía no se conocen sus efectos biológicos. Al contrario que los PBDE, hay pocos datos de los decloranos. En aves, existe un trabajo previo del mismo grupo de investigación del IDAEA en el que se habían detectado en halcones peregrinos de España y de Canadá.

Para el estudio, los científicos han analizado 115 huevos que no han eclosionado (por no haber sido fecundados o por otras razones), recolectados entre 2010 y 2012 de nidadas de 14 especies de rapaces (como el milano negro o el águila calzada), zancudas (como la cigüeña blanca y la garza imperial), aves marinas (como la gaviota reídora) y patos. Todas ellas (ver lista completa al final) son aves residentes en Doñana o migratorias que visitan anualmente el Parque Natural. Ethel Eljarrat, investigadora del CSIC en el IDAEA, en Barcelona, ha liderado el trabajo. "Hemos detectado tanto los retardantes de llama clásicos (los ya prohibidos PBDE) como los emergentes (los decloranos), cuyo uso se incrementó a raíz de la prohibición de los primeros. Esto demuestra, que hay que prestar mayor atención a los decloranos, ya que muestran un comportamiento similar al de los PBDE", asegura.

La investigadora explica que la detección de estos compuestos en huevos de un espacio protegido como Doñana revela "hasta qué punto se dispersan en el medio ambiente estas sustancias". Las aves hembras acumulan los contaminantes y cuando ponen los huevos "descargan una proporción equivalente de contaminantes en cada uno [transmisión vertical]". Por eso, este trabajo sirve para tener una estimación del nivel de contaminantes PBDE y decloranos que tienen los polluelos al nacer.

La especie más contaminada por PBDE es la cigüeña blanca, seguida del aguilucho lagunero y la garza real.