La acusación popular formulada contra Miquel Àngel March, exportavoz del GOB, fue ayer retirada por el abogado que representaba estos intereses particulares. March fue acusado de un delito contra la ordenación del territorio a raíz de unas obras realizadas en una finca propiedad de su familia, situada en un paraje natural y protegido de la localidad de Pollença. El exlíder ecologista se sentó en el banquillo con la propuesta de dos años de cárcel que reclamaba este vecino, que hace siete años formuló esta denuncia. La retirada de la acusación supondrá su absolución.

A pesar de retirar todos los cargos, el abogado de la acusación, el letrado Diego Wencelblat, pidió al juez que trasladara al Ayuntamiento el texto de la sentencia por si fuera necesario iniciar un expediente por una infracción urbanística. El juez cuestionó la validez de esta petición.

La acusación popular cree que March no solicitó la pertinente autorización para reconstruir una antigua nave, utilizada como gallinero, que sufrió importantes desperfectos a raíz de la tormenta del año 2001. El propio líder ecologista reconoció que no solicitó esta autorización, porque se podía aplicar un decreto urgente, aprobado por el Govern, para reparar los daños ocasionados en la tormenta.

La fiscalía en ningún momento ha entendido que March cometió delito alguno contra la ordenación del territorio. No ha cuestionado la legalidad de la reforma que realizó en esta especie de nave agrícola. Por ello, la fiscal reiteró su propuesta de que se dictara una sentencia absolutoria.

El abogado defensor, Carlos Tarancón, denunció que este proceso solo ha seguido un plan para dañar la imagen pública que representa Miquel Àngel March como líder ecologista. El letrado aseguró que en este proceso se han utilizado "notarios en helicóptero", que se han dedicado a realizar fotografías aéreas de la propiedad de March para demostrar las construcciones asentadas en su finca. También criticó el abogado que se han realizado informes periciales sin que los técnicos hayan pisado el terreno, ni hayan realizado una sola medición. March, que en su declaración sostuvo que de su finca ha eliminado construcciones antiguas, quiso dirigirse al magistrado en el turno de la última palabra. El antiguo portavoz ecologista dijo que habría deseado que la decisión que tomó ayer el abogado de la acusación se hubiera producido hace siete años, que es el tiempo que ha durado este proceso judicial. Se quejó que durante este tiempo se ha mantenido contra él una acusación "absurda", pero relacionó esta campaña por el protagonismo que ha mantenido en defensa del ecologismo.