La traducción de determinados bienes en unidades monetarias es tan difícil como necesaria. De esta forma se obtiene una información muy útil para decidir políticas o estrategias que afectan tanto al medio ambiente como al turismo.

Así, recientemente se han dado a conocer las conclusiones que se pueden extraer del último estudio llevado a cabo por la Cátedra UNESCO para la gestión empresarial y el medio ambiente, adscrita al Centre de Recerca Económica (UIB-Sa Nostra) y que lleva por título El valor de uso recreativo turístico de las playas de Mallorca. Entre todas, una de las conclusiones más destacadas es que el cierre de 10 playas del municipio de Calvià provocaría una pérdida de bienestar a los turistas cifrada en 30,67 millones de euros.

El estudio, diseñado y realizado por Antoni Riera, director del CRE, y los doctores Ángel Bujosa y Catalina Torres, codirectores de la cátedra, ha perseguido estimar en unidades monetarias los servicios recreativos que, a pesar de no ser objeto de intercambio en el mercado, proporcionan las playas de Mallorca a los turistas que visitan la isla. "El principal objetivo del estudio es cuantificar, en términos económicos, el valor recreativo que proporcionan las principales playas de Mallorca a los turistas que nos visitan. A pesar de que estos servicios no son objeto de intercambio en ningún mercado, esto quiere decir que nadie paga por bañarse en la playa de Alcúdia o en la playa de Palma, los turistas obtienen cierto bienestar de las actividades que realizan en la playa", se encarga de recordar Ángel Bujosa, que también es profesor del Departamento de Economía Aplicada en la Universitat de les Illes Balears.

En este sentido, durante el pasado mes de agosto de 2010 se realizaron 856 entrevistas a turistas de diferentes nacionalidades en un intento de conocer las pautas de frecuentación de los turistas en el entorno de 73 playas del litoral mallorquín, considerando, entre otros, las playas visitadas durante su estancia, los medios de transporte usados, el lugar y el tipo de alojamiento y las principales características socioeconómicas de los entrevistados.

A su vez, en colaboración con los doctores Maurici Ruiz, Miquel Grimalt y Joana María Petrus, del Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universitat de les Illes Balears, se confeccionó una base de datos que abarcó, entre otros, aspectos relativos a los niveles de congestión, características físicas y ambientales como dimensiones, vegetación, paisaje, presencia de dunas y áreas protegidas, entre otros. También se tuvieron en cuenta la dotación en infraestructuras como duchas o hamacas así como condiciones de accesibilidad como aparcamiento y transporte público en cada una de las 73 playas consideradas.

Se trata, por tanto, de un estudio pionero. "No tenemos conocimiento de ningún estudio similar ni en España ni en Europa. Los estudios previos de que disponemos se han centrado en otro tipo de ecosistemas", explica Bujosa. El análisis de esta información pone de manifiesto que las playas con mayor afluencia de visitantes en agosto de 2010 fueron la playa de Alcúdia con una media de 13.208 usuarios por día, la playa de Palma con 11.056 usuarios por día y la playa de Santa Ponça con 5.054 usuarios por día.

Los estudios han permitido identificar los atributos más valorados por los turistas como el hecho que la playa esté reconocida por el distintivo de bandera azul, tenga cobertura arbórea y vegetal y esté ubicada en un entorno paisajístico natural, forestal o agrícola. Sin embargo, los turistas valoran negativamente la proximidad de zonas urbanas y el elevado nivel de congestión. "Esta información sobre las preferencias de los turistas se podría utilizar para guiar la gestión de las playas de Mallorca", explica Bujosa.

Conocidos los niveles de afluencia de cada una de las playas y los atributos más valorados por los turistas, el valor de uso recreativo turístico de las playas de Mallorca se ha estimado mediante la conocida metodología del coste del viaje. O en otras palabras, la satisfacción o el bienestar que obtienen los turistas del disfrute de los servicios recreativos que proporcionan.

Los resultados ponen de manifiesto que un turista que visita la isla de Mallorca obtiene un bienestar diario equivalente a 1,18 euros para disfrutar de la Playa de Alcúdia, de 1,02 euros para bañarse y tomar el sol en la playa de Palma y de 0,93 euros para visitar la Playa de Santa Ponça en Calvià. De esta forma, considerando los turistas que visitaron la isla de Mallorca durante el mes de agosto de 2010 que ascendió a un total de 1.355.241 turistas y que el número medio de días que fueron a la playa fue de cinco, se puede concluir que estas tres playas proveyeron durante el mes de agosto de servicios recreativos por un importe total de 20,19 millones de euros.

El estudio también permite calcular la pérdida de bienestar que provocaría el cierre simultáneo de diversas playas de una misma zona afectadas, por ejemplo, por una plaga, vertido o incendio que impidiera su disfrute por parte de los turistas. Como ejemplo, el cierre simultáneo de 10 playas del municipio de Calvià durante un día de agosto provocaría una pérdida de bienestar de 4,77 euros a cada turista.

Esta cifra se elevaría hasta los 30,67 millones de euros si se tiene en cuenta el número total de turistas que visitan la isla durante el mes de agosto y el número medio de días que van a la playa.