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Sanidad

El IB-Salut cierra filas con la gerente de Son Espases después de la denuncia por presunto acoso y la cascada de salidas

Javier Ureña reduce el conflicto a "desavenencias técnicas" y defiende la experiencia de Cristina Granados pese a la sucesión de salidas bajo su mandato en Son Espases

El relato de la ex jefa de Comunicación del hospital ha provocado una oleada de apoyos entre médicos, enfermeras y profesionales sanitarios, algunos de los cuales aseguran haber vivido situaciones similares, como Manuel del Río o Joan Palmer

El director del Ib-Salut, Javier Ureña; la consellera de Salud, Manuela García; y la gerente de Son Espases, Cristina Granados.

El director del Ib-Salut, Javier Ureña; la consellera de Salud, Manuela García; y la gerente de Son Espases, Cristina Granados. / HUSE

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Irene R. Aguado

Irene R. Aguado

Palma

El Ib-Salut ha cerrado filas en torno a la gerente de Son Espases, Cristina Granados, después de la denuncia pública de la periodista Sabrina Vidal sobre el trato que asegura haber sufrido durante su etapa al frente del gabinete de Comunicación del hospital. El director general del IB-Salut, Javier Ureña, ha desvinculado el caso de cualquier problema con la dirección de Granados y lo ha reducido a "desavenencias técnicas a nivel profesional".

La consellera de Salud, Manuela García, ha evitado entrar en el fondo del asunto. "Le deseo que se recupere pronto en su situación personal", se ha limitado a señalar antes de derivar cualquier explicación al director general del Ib-Salut. "No me voy a manifestar en ningún aspecto personal", ha añadido.

Ureña ha asegurado que el IB-Salut no recibió ninguna denuncia o reclamación de Vidal a través del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales ni de los canales de atención a los profesionales. Según su versión, lo que sí conocía la Administración eran "ciertas desavenencias técnicas a nivel profesional" y fue ese el motivo por el que se decidió cambiar a la periodista de centro de trabajo.

Vidal, sin embargo, ha relatado públicamente una experiencia muy distinta. La que fuera responsable de Comunicación de Son Espases asegura haber sufrido humillaciones delante del equipo directivo, aislamiento profesional, ataques de ansiedad y una baja laboral. En su artículo, titulado ‘Son Espases: Que la vergüenza cambie de bando’, se define como "una superviviente de la gerencia de Son Espases" y explica que pidió un traslado por estos motivos antes de acabar abandonando el Ib-Salut.

En una rueda de prensa sobre otro asunto, preguntado por los medios, Ureña ha defendido también la gestión de Granados frente a la cascada de salidas que ha habido esta legislatura. Ha reconocido que "en Son Espases ha habido algunas salidas", pero ha intentado relativizarlas alegando que se trata del hospital con el equipo directivo más grande y que algunos de esos puestos no forman parte formalmente de esa estructura (aunque sí dependen directamente de la gerencia).

"Ha habido salidas, algunas propuestas por la dirección y algunas atribuibles totalmente a circunstancias personales", ha comentado. Ha justificado que gestionar un hospital con más de 6.000 profesionales, un elevado presupuesto y numerosos servicios puede generar "ciertas situaciones de tensión".

Esta ha sido precisamente la explicación que el Ib-Salut ha utilizado de forma reiterada ante una legislatura marcada por los relevos en la cúpula de Son Espases y en distintos servicios que dependen de la gerencia. La pasada semana dimitió el director de Gestión y Servicios Generales, José Antonio Visedo, uno de los cuatro directores del hospital y una persona que llegó al cargo como hombre de confianza de Granados después de haber trabajado anteriormente con ella.

Pese a este contexto, Ureña ha realizado una defensa expresa de Granados y de su trayectoria profesional. "Tenemos una gerente con mucho conocimiento y experiencia", ha afirmado. Ha comentado que cuando coincide con antiguos compañeros de Granados en otras comunidades autónomas suelen preguntarle por ella "con muy buenos recuerdos" y con la impresión de haber "trabajado muy bien" a su lado.

Oleada de apoyo

Por otro lado, el artículo de Sabrina Vidal en redes sociales ha generado una oleada de apoyo entre trabajadores y antiguos responsables de Son Espases, además de médicos, enfermeras, periodistas y profesionales de otros centros sanitarios.

Uno de los testimonios más significativos es el del que fuera jefe de Radiología de Son Espases, Joan Palmer, ya jubilado, que ha expresado públicamente su respaldo a Vidal y asegura haber vivido una experiencia similar durante su última etapa en el hospital. "Yo también me sentí completamente despreciado en mi último año de ejercicio profesional como jefe de servicio", ha escrito: "No soy el único, conozco a otras personas que podrían decir lo mismo", asegura.

También ha mostrado públicamente su apoyo Marta de la Cruz, exsubdirectora médica del Área Quirúrgica de Son Espases y una de las responsables que han abandonado su cargo en la etapa de Granados.

A ellos se ha sumado Manuel del Río, actual coordinador autonómico de Hospitalización a Domicilio del Ib-Salut, que ha trasladado a Vidal su respaldo y ha afirmado que su relato "encaja perfectamente" con lo que conoce. Del Río ha defendido expresamente la profesionalidad de Vidal en el tiempo en que ambos coincidieron trabajando en Son Espases.

La publicación acumula también mensajes, reacciones y muestras de apoyo de médicos, enfermeras, responsables de distintas áreas sanitarias y varios periodistas, además de profesionales de otros hospitales de fuera de Baleares. Este respaldo contrasta con la versión que ofrece la dirección del Ib-Salut, que insiste en circunscribir lo sucedido a discrepancias profesionales y circunstancias personales.

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