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"Os habéis metido con gente de mucha pasta": las detenidas por las pintadas de Santa Maria cuentan al juez su arresto

Las jóvenes relatan en sendos escritos que, durante su detención, los agentes insistieron en que colaboraran, les hablaron de las pruebas que supuestamente existían contra ellas y les plantearon las consecuencias que podía tener el procedimiento si la investigación se complicaba

Las dos detenidas por su supuesta implicación en la vandalización de cinco inmobiliarias de Santa Maria del Camí

Las dos detenidas por su supuesta implicación en la vandalización de cinco inmobiliarias de Santa Maria del Camí / Ana B. Muñoz

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Jordi Sánchez

Jordi Sánchez

Palma

Las dos activistas detenidas por las pintadas en una inmobiliaria de Santa Maria han puesto por escrito ante el juzgado su versión de lo ocurrido desde el momento de sus arrestos hasta su posterior traslado a dependencias judiciales. Sus testimonios reconstruyen por separado una jornada en la que, según relatan, los agentes les hablaron de las pruebas que supuestamente existían contra ellas, les pidieron que colaboraran y les plantearon las consecuencias que podía tener el procedimiento si la investigación se complicaba.

María explica que aquella mañana había ido al huerto y que, al regresar al pueblo sobre las 8:30 horas, había quedado con una amiga para desayunar. Cuando se disponían a subir a una furgoneta, un hombre apareció detrás de ella y le comunicó que estaba detenida mientras le mostraba una placa de la Guardia Civil. "Me asusté mucho y no entendía nada", señala en su relato. Añade que los agentes se dirigían a ella "de forma muy severa y gritando" y que registraron la furgoneta.

Uno de los momentos que recuerda con mayor detalle es el de las esposas. Según su testimonio, un guardia civil le preguntó: "¿Te vas a portar bien y vas a colaborar o te tengo que esposar por detrás?". María le respondió que colaboraría, pero le pidió que no la esposara. El agente, sostiene, le contestó: "Las esposas te las voy a poner sí o sí; si te portas bien te las pongo delante". La activista explica que no podía contener el llanto y que otro de los agentes trató de tranquilizarla diciéndole: "No has matado a nadie, hombre".

Aina fue detenida esa misma mañana cuando salía de casa para coger el tren a Palma e ir a clase. En su escrito explica que, después de confirmar su identidad, un hombre le comunicó que estaba detenida y posteriormente se identificó como guardia civil. Según su versión, los agentes le dijeron que llevaban días siguiéndola: "Lo sabemos todo de ti, hace unos días que te seguimos". También asegura que le hicieron saber que conocían sus desplazamientos habituales y la ruta que realizaba en tren.

Una vez en dependencias de la Guardia Civil, Aina sitúa una larga conversación con uno de los agentes. Afirma que este le dijo que podía hablar con tranquilidad porque se encontraban en un espacio sin cámaras ni micrófonos y le manifestó incluso cierta comprensión hacia las críticas al turismo masivo. "Me dijo que él estaba a favor de la causa", recuerda Aina, que señala además que fue el único agente que se dirigió a ella en catalán.

La conversación derivó después hacia su vida profesional. Al saber que era maestra y que contemplaba presentarse a unas oposiciones, el guardia civil le habló de los antecedentes y de las consecuencias que podían tener para acceder a la función pública. "Piensa en tu futuro", asegura Aina que le dijo. Según su testimonio, el agente también hizo referencia al esfuerzo de sus padres para pagarle los estudios y le recomendó que se centrara en su carrera profesional.

Aina sostiene que posteriormente le plantearon que, para impedir que la situación fuera a más y conseguir que todo terminara cuanto antes, debía "colaborar y mostrar buena voluntad". Explica que los agentes insistieron primero en saber si tenía un martillo o conocía su paradero y que, "cuando se cansaron de preguntar por el martillo", comenzaron a hacerlo por los spray de pintura.

La petición de colaboración aparece igualmente en el relato de María. Según dejó escrito, uno de los agentes les advirtió de que, si no colaboraban, tendrían que pasar la noche en los calabozos porque no podrían cerrar el caso. "Lo que necesitamos es que nos entreguéis espráis o prendas de ropa como las de las grabaciones", recoge el testimonio.

María relata también una conversación en la que uno de los guardias civiles se refirió al problema de acceso a la vivienda. "Al final, yo no estoy a favor de las formas (…) pero la verdad es que a los guardias civiles también nos afecta mucho el tema de la vivienda", afirma que le manifestó. El mismo agente, según su versión, añadió después: "Al final el problema es que os habéis metido con gente de mucha pasta".

En el caso de Aina, las conversaciones acabaron con una salida de las dependencias policiales hasta la vivienda de sus padres para recoger distintas prendas. La activista explica que trató de localizar ropa similar a la que los agentes le habían descrito: una prenda negra con capucha, pantalones oscuros, unas deportivas y una mochila. Relata que cogió lo primero que encontró que pudiera ajustarse a esas indicaciones y que, como no tenía el pasamontañas que le reclamaban, se llevó un buff que tenía en casa.

La jornada terminó para ambas con el traslado a Palma y posteriormente a los juzgados. Aina cuenta que, cuando estaban a punto de llegar, uno de los guardias civiles le preguntó: "¿Estás preparada?". Ella respondió: "¿Preparada para qué?", y el agente contestó: "Ahora verás…". Poco después, relata, "me encontré con todas las cámaras y periodistas en la puerta de los juzgados". Asegura que preguntó qué tenía que hacer y que, al llevarla un agente agarrada del brazo, tampoco pudo cubrirse el rostro ante los fotógrafos.

María también hace referencia en su escrito a la presencia de medios de comunicación a la llegada a los juzgados y relata que uno de los agentes le ofreció un folio para poder taparse la cara. Su testimonio recoge además que, al recuperar posteriormente sus pertenencias, echó en falta su teléfono móvil y preguntó qué había ocurrido con él.

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