Las primeras llampugas en Mallorca llegan al mercado a buen precio y con compradores esperándolas
Los ejemplares de mayor tamaño, que rondan los 14 o 15 euros el kilo, animan las ventas en el arranque de una campaña que comienza más barata que otros años
Los pescaderos confían en que los precios bajen si se mantienen las capturas, mientras los clientes reivindican las recetas tradicionales y ven en este pescado una señal de que el verano se acaba
La temporada de la llampuga ha comenzado con buen pie en el Mercat de l'Olivar. Apenas dos días después de que los primeros ejemplares llegaran a las pescaderías de Mallorca, los vendedores coinciden en que el pescado está teniendo salida y en que este año ha arrancado con una ventaja respecto a otras campañas: los precios son más bajos y las piezas, además, tienen ya un tamaño atractivo para el consumidor.
Pep Cunill, de la pescadería Can Àngela i Toni, explica que la llegada de ejemplares grandes ha facilitado, según cuenta, su salida comercial. "Había años que empezaban muy pequeñas y la gente se esperaba un poco, pero este año se van vendiendo bien", señala.
En su puesto, las llampugas grandes se vendieron este jueves a 14,80 euros el kilo. "Son las que se pagan más", apunta Cunill. Pese a tratarse de las primeras capturas de la temporada, el precio está por debajo del de otros años. "Ha habido años que las grandes las hemos vendido a 24 euros", recuerda.
En Pescados Marina, Cristina Calvo sitúa el precio de las primeras llampugas entre los 12 y los 13,80 euros el kilo, frente a los 19 o 20 euros a los que, según señala, solía comenzar la campaña. "Este año ha empezado bien de precio, ya que han llegado más", resume.
Un pescado "asequible"
Asimismo, Cunill considera que, para tratarse de un pescado de cierto tamaño, es "de lo más asequible que hay" en la pescadería. Una opinión que comparte Calvo, que también la sitúa entre las opciones más económicas del mostrador.

Cristina Calvo, de Pescados Marina, sosteniendo dos llampugas. / J.A.M.
En Pescados Carmen, Rosa Torres explica que este jueves se podía encontrar desde unos 8 euros el kilo la pequeña hasta los 15 o 16 euros la grande. "Hay mucha diferencia", señala mientras compara piezas de apenas 200 gramos con otras que se acercan al kilo. "La calidad es la misma, lo que cambia es el tamaño", añade.
Torres asegura que la respuesta de los clientes ha sido inmediata. "La temporada empezó el miércoles y es lo que más he vendido este jueves", afirma. El interés por la llampuga, explica, es especialmente intenso durante las primeras semanas de campaña, aunque después las ventas dependen en buena medida del precio y de la disponibilidad.
Además, la evolución de los precios en los próximos días estará condicionada por el mar. "Tiene que venir buen tiempo", señala Torres. Si las capturas se mantienen y aumenta la cantidad disponible, el precio puede reducirse. "En 15 días, si viene buen tiempo, se puede poner a la mitad de precio", apunta.
"Teníamos ganas de que empezara"
Al otro lado del mostrador, la llampuga cuenta con compradores fieles que esperan cada año el inicio de la temporada. "La compramos todos los años porque nos gusta mucho y ahora que empieza la temporada teníamos ganas", explica Miguel, un cliente que esperaba a que le atendieran. A unos 13 euros el kilo, considera que este año tiene "un precio bastante bueno", especialmente en comparación con otros arranques de campaña.
Otra clienta, Francisca, considera también que el precio de las primeras llampugas es bueno. "Está muy bien, porque es verdad que la primera llampuga siempre suele ir más cara", señala. Preguntada por cómo suele cocinarla, explica que su receta comienza dejando el pescado "en un poco de agua y vinagre para que suelte la sangre". Después lo pasa por harina y lo fríe. El acompañamiento mantiene también el sabor de la cocina tradicional: pimientos rojos y verdes, cebolla, ajo y una hoja de laurel, todo ello con tomate. Cuando la salsa está casi hecha, añade la llampuga. "Esto mismo también se puede hacer con tumbet", añade.
Para Esperanza, otra compradora que pasaba por el Mercat de l'Olivar, la llegada del pescado tiene un significado que va más allá de la cocina. "Para nosotros, cuando llega la llampuga, sabemos que el verano ya se está acabando", explica.
Así, apenas iniciada la campaña, la llampuga ha vuelto ya a ocupar un lugar destacado en los mostradores de los mercados de Palma. Con más oferta de la habitual para estas primeras jornadas y precios contenidos, este pescado ha encontrado desde el principio tanto vendedores satisfechos como compradores que llevaban semanas esperando su regreso.
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